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Detalle del Artículo

Nociones de Etica y Bioética

INTRODUCCIÓN:
Es necesario realizar una síntesis histórica de la Educación, para desde allí arribar a la ética, como uno de los fundamentos de sus objetivos y luego a la bioética, como una de las necesidades que en la realidad de la vida, debe atender a problemas muy importantes tanto desde el punto de vista de la dignidad del ser humano, como de la humanidad considerada “sub specie aeternitatis”.
Educación: el primer hecho histórico a reconocer, es que nuestra educación es de origen grecolatino, porque el mundo mediterráneo antiguo fue poseedor de una educación coherente y determinada que por diversas razones hoy se conoce como el nombre de Clásica, que se extendió desde el año 1000 AC. hasta el 500 DC. Contando con el aporte decisivo de dos grandes filósofos que fueron Platón e Sócrates.
En esa época la educación era un sistema colectivo mediante el cual una sociedad inculcaba en su generación joven los valores y conocimientos que caracterizaban la vida de su civilización. Esto quiere decir que una civilización debía alcanzar formas propias, antes que existiera un sistema educativo que la representara.
A lo largo del tiempo esta educación para los nobles guerreros y ciudadanos, se transforma en una educación para quienes sabían escribir y comenzar así a poder guardar las ideas sobre los valores y el conocimiento al que me referí anteriormente especialmente aquel vinculado a las necesidades prácticas y tan culturales humanísticas, por lo menos hasta la aparición y consolidación de los grandes movimientos religiosos.
La descripción de estos tiempos podría seguir, pero es necesario extraer lo que ha quedado como una impronta que siempre retorna viva a nuestro pensamiento, como una forma ideal y trascendente en todas sus realizaciones prácticas, que están sostenidas por aquellos valores que tienen carácter de eternos y que apuntan a una idea netamente Helenística de alcanzar el “hombre total” y aunque nunca lo lograron, jamás renunciaron a la aspiración de conseguirlo.

Ética: Está conformada por guías de conducta (principios morales) para una clase particular de acciones, dentro de un grupo social específico (grupo cultural) en un momento histórico determinado. Frente a una idea de “hombre total” aparece la primacía de la formación moral.
Dentro de estos conceptos, están incluidos aquellos que diferencian, formación humanística de conocimientos relacionados con las artesanías, manualidades y técnicas consideradas “secundarias” o aún “imperialistas”, porque la Técnica por su propia lógica tiende a desarrollarse sobre una línea específica y esclavizante para el hombre que la utiliza.
Ya en esas épocas lejanas se encuentra planteado el dilema que el siglo XIX, diera lugar al concepto de dos culturas de Ch. Snow.
El momento de cambio fundamental en el proceso de desarrollo de la Educación en su relación con la Moral y la ética-Bioética, y nos estamos refiriendo a la Educación cristiana, aquella a la que San Clemente de Roma llamara en el año 96 “en Christo Paideia”.
La considerada educación Cristiana, se trata en realidad de la educación religiosa sobre la base de las respuestas a: ¿Cuáles son las verdades en las que debemos creer para la salvación del alma?, ¿Cuál es la conducta que debe observar el Cristiano?.
Este camino está marcado por San Pablo, así como las formas institucionales están marcadas por la decisión de que esta educación no debía impartirse en la escuela sino en la iglesia y por la iglesia, siendo la familia su delegada natural.
En este aspecto la religión cristina se vincula principalmente a la judía, entre otras razones por su monoteísmo, y es por eso que se la llama religión judeocristiana, donde el rol de la familia en la formación de la conciencia religiosa es tan profundo.
Este hecho no ha sido apreciado en su verdadera magnitud porque marca “el deber” de la familia en la educación a través de un proceso que por vía de la religiosidad comienza a señalar con fuerte impronta, la vinculación y el peso de la religión, cualquiera que ella fuera, en el desarrollo del carácter moral. No solo en la religión cristiana, sino también en la musulmana y en los libros sagrados de Israel, se demuestra el carácter de religiones eruditas porque exigen la lectura e interpretación de aquellos libros que más adelante se acompañaron con una literatura, que pronto se hizo abundante y variada.
Avanzando en el tiempo llegamos a aquel en el que se crean las escuelas cristianas sobre el modelo de las judías, donde se estudia La Ley Revelada (la Torá) a través de los textos sagrados como el Talmud, donde dice, “el maestro debe ser venerado tanto como Dios”.
La vocación de transmitir el mensaje cristiano produjo hechos culturales importantes como reanimar las lenguas egipcias y arameas que habían desaparecido prácticamente después de las conquistas de Alejandro, estimulando así las lecturas en lenguas originales tales como etiópico, el armenio, el georgiano y más adelante el germánico y el eslavo.
Las escuelas cristianas se asientan sobre las helénicas (no religiosas) y aunque ellas educan en el sentido de un Dios todopoderoso como fuente de toda Moral, el humanismo griego tiene su propio peso y se marca una ruptura anunciada, que a pesar de los dictados del derecho canónico, se mantiene hasta nuestros días por el enorme peso de los textos considerados paganos.
Las escuelas monásticas de la época medieval, aunque trascendieron poco hacia el exterior, especialmente en los aspectos morales, dado que el convento monástico no podía asumir papel pedagógico alguno porque no había sido concebido para ello.
Hubo un sector cultural donde la educación clásica no se interrumpió y ocurrió en el imperio Bizantino. La universidad de Constantinopla, en Estambul sigue desde el 425 hasta 1493 enseñando las artes liberales en la base, la retórica, la filosofía y el derecho en la cúspide, con el objeto de formar una clase culta que luego serían los funcionarios importantes del imperio.
Las invasiones Bárbaras destruyeron fuentes de la educación, desde lo que hoy es Reino Unido hasta las fronteras del Rin, provocando que la civilización humanística perdurara solo en África del Norte y en Italia, en esta última especialmente por lo menos hasta la invasión de los Lombardos.
Desde Italia se inició lo que se ha llamado el Renacimiento Carolingio, en el que se puede reconocer la impronta civilizadora de Grecia, Roma y de los países Anglosajones, entre los que tuvo particular importancia Irlanda, por su larga tradición monástica-escolástica y entre todos ellos mantienen la continuidad que hace al hombre occidental, un heredero de los clásicos.
La educación ha pasado por largas alternativas religioso – políticas dado que ha sido vista por siglos como vía de acceso al poder, reconociéndose cambios de hábitos para alcanzar su logro.
La moral está basada en la búsqueda del bien común, de la solidaridad, de la justicia y de la igualdad que regirán como reglas universales de conducta. El llamado por Kant imperativo moral Incondicional, dice: “Obra de manera que puedas querer que la máxima que gobierna tu acción pueda convertirse en la ley para todos los seres racionales”.
Relacionado a la ética son importantes las acciones humanas que pueden ser voluntariamente propias o estar reguladas por normas o ser conscientes o no. También cabe destacarse la universalidad de los criterios para que sea posible una aplicación a todos los seres humanos en cualquier circunstancia.
La ética y la moral aparecen constantemente en la vida del ser humano ligadas a la libertad. Cualquier elección que se hace, se remite a los principios de la conciencia moral, porque cualquier ideología que se adopte para considerar la existencia del hombre será inconcebible son el compromiso individual con el respeto por la autonomía de la voluntad de cada ser humano como lo remarca Kant: “la autonomía de la voluntad es el único principio de todas las leyes morales”. Dicho autor con esto plantea:
a)La responsabilidad de las acciones del sujeto que él asume por sí mismo.
b)El origen humano de la ley moral: surge de sí independientemente de toda ley natural o mandato religioso, aunque paradójicamente, sin dejar de aceptar “la palabra revelada” de Dios, lo que constituye una autoafirmación del Deber.
El sujeto ejerce su autonomía eligiendo con libertad el cumplimiento de un deber ético para consigo y para con los demás.
El sistema moral individual se prolonga, no solo al sistema jurídico y político, sino que se encuentra en la medicina un punto de enorme aplicación.

Bioética: El término bioética se menciona por primera vez en 1970 como una forma de designar a los problemas éticos que se generan con los tremendos avances científicos, biológicos y médicos en esos años.
Se produce una toma de conciencia sobre como se puede cambiar la calidad de vida con estas técnicas tan profundamente, incluso en los ecosistemas que podrían hasta afectar la existencia propia sobre la tierra.
La Organización Panamericana para la Salud (OPS), la define como estudio sistemático de la conducta humana en el campo de las ciencias biológicas y la atención de la salud, en la medida que esta conducta se examine a la luz de valores y principios morales.
La bioética se ocupa de los problemas relacionados con los valores que es precisamente en lo que se involucra la ética médica y, además:
a)Interviene en lo que atañe a las investigaciones biomédicas y sobre el comportamiento en las mismas.
b)Encara las cuestiones vinculadas con lo social: salud pública, ocupacional, internacional, control de la natalidad.
c)Comprende, además, vida de las plantas y animales, desde lo experimental hasta los conflictos con el medio ambiente.
En 1978 se elaboró en EE.UU. el denominado “informe Belmont” donde se encuentran formulados tres de los cuatro principios hoy considerados canónicos en bioética: Autonomía, Beneficencia y Justicia, a los que luego se agregó el de no Maleficencia en la obra de Beauchamp y Childress publicada en 1979.

Directrices morales: los miembros del equipo de salud reciben, además, una orientación moral adicional a través de la creación de políticas y normas públicas promulgadas por organismos gubernamentales. Estas políticas están destinadas a garantizar la asistencia médica de los indigentes y a proteger a los sujetos de la investigación biomédica. Desde lo formal esto se resuelve con el dictado de dichas normas, pero desde lo procedimental y en la absoluta intimidad del acto médico, es solo con la conciencia moral que el agente de la salud actuará sobre el sujeto – objeto de su accionar.

Directrices políticas: las normas institucionales, empresariales y de sociedades profesionales, suelen tener un importante impacto en el aspecto público, pero en realidad son normativas de índole privada más que pública y es su repercusión social la que convierte una en otra, por ello, tanto las decisiones de actuar como las de no hacerlo constituyen normas públicas.

Viabilidad de la Teoría: Si las exigencias de una teoría moral son tan duras que la convierten en inviable fácticamente, la transforman en inaceptable, pues pasa a ser solamente declamatoria pero inútil para la sociedad en la que deberá aplicarse.

Situaciones de conflicto: son aquellas que establecen en forma tradicional algunas deferencias:
No inicio y retiro de los tratamientos de soporte vital.
Tratamientos ordinarios y tratamientos extraordinarios o heroicos.
Técnicas de soporte vital y alimentación artificial.
Efectos obtenidos intencionalmente y efectos simplemente considerados probables.

Algunos de los muchos dilemas podrían evitarse con decisiones médicas adecuadas: la más frecuente, el criterio de admisión en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Muchas de las órdenes de no reanimar no tendrían necesidad de hacerse si se hubiera aplicado un adecuado criterio de ingreso de un paciente a una UCI. Si se acepta que la situación de irreversibilidad de una enfermedad terminal es justificación para derivar al paciente a un servicio de cuidados paliativos, estaríamos generando una adecuación lógica de reserva de recursos para un paciente con posibilidad de recuperación, partiendo dela premisa que todos los recursos son agotables.
Con frecuencia se ve que frente a situaciones aparentemente claras, se generan dudas en el momento de la toma de decisiones.

Interrelación Educación - Ética - Bioética: A través del proceso de transmisión del conocimiento se entiende que la educación contribuye a la adquisición del saber moral y ético, con las restricciones que sistemáticamente hemos mencionado a través del texto.
Es necesaria una educación en la que se encuentre una relación profunda entre el conocimiento y los valores. A través de ella, debe poder accederse al concepto de sujeto universal, inserto científica y humanísticamente en el mundo moderno, evitando el quedar encerrado en alguna de las numerosas trampas ideológicas.
Para lograr estos objetivos, los contenidos del conocimiento a trasmitir deben haberse legitimado, a través del consenso público, es decir.
Estar destinados a todos, sin restricciones provenientes de enfoques ideológicos polarizados.
Haber sido argumentados críticamente.
Formar parte de un proyecto común razonablemente universal para una comunidad historia determinada y considerada como un ente social cotidiano.

El objetivo final de cómo educar es poder organizar una comunidad de hombres libres democráticos, igualitarios, respetuosos del individuo, de la sociedad que los contiene y de la historia en la que se inserta.
Para la educación Ética y bioética de los miembros del equipo de salud se tendrán en cuenta los siguientes aspectos:
Los estudiantes deben ser provistos de las herramientas intelectuales y de la capacidad de interaccionar con sus semejantes, para proporcionar a su carácter moral, el ejercicio empírico de las mejores expresiones.
De acuerdo con lo antedicho, lo correcto es iniciar la introducción de los conceptos filosóficos y éticos en los años pre-clínicos y supervisar en los años clínicos, su aplicación a la interacción humana.
El currículo en estos temas debe ocuparse de los problemas que los profesionales encontrarán con mayor frecuencia en su práctica habitual, en lugar de privilegiar situaciones excepcionalmente que constituyen rarezas.
El equipo de educadores debe contar con profesionales con amplia experiencia en problemas de salud, tanto como en cuestiones éticas, además de abogados, psicólogos, filósofos y representantes de las distintas religiones reconocidas. Formarán un equipo de consulta al que se puede acceder en forma permanente.
Si la facultad cuenta entre sus objetivos aquellos que conducirían a la formación de un profesional ético, racional, eficiente y crítico, deberán responder con sentido de responsabilidad a cerrar ka distancia que habitualmente media entre “lo que debe ser” y “lo que realmente es”, porque aunque sus bases son las de los principios morales de la sociedad, las decisiones e interacciones entre pacientes e integrantes de Equipo de Salud, configuran situaciones éticas especiales que no ocurren en otras profesiones.
Como corresponde a todo proceso educativo, deberá ser evaluado periódicamente en función de los objetivos fijados y reajustadas las metodologías de acuerdo a estos resultados, y a los cambios que provienen del conocimiento científico y del tecnológico que puedan requerir nuevas conceptualizaciones éticas.

Derechos y deberes del paciente y el equipo de salud: Antes de hablar de los deberes y derechos de los pacientes se deben definir algunas palabras:
Deontología: Estudio de los deberes de los médicos, respecto a sus enfermos, sus compañeros, sus auxiliares, las colectividades y el estado. Esta definición se hace extensiva al equipo de salud y debe ser confrontada congruentemente con la de los pacientes.
Diceología: Estudio de los derechos del médico: honorarios, consideraciones que le son debidas y de los medios de salvaguardar sus intereses profesionales, morales y materiales. Aquí son válidas las consideraciones respecto del equipo de salud y de los pacientes mencionados en la definición de Deontología.
Salud: la OMS la define como “Estado de completo bienestar físico, psíquico, y social y no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia. El gozar del nivel más alto de salud que se puede alcanzar, es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano, sin distinción de raza, religión, creencia política, condición económica o social”.
Paciente: Persona enferma o en tratamiento.
Médico: el que está legalmente autorizado para ejercer la medicina.
Los derechos y deberes de los pacientes y del equipo de salud deben ser referidos entre sí, partiendo de la base de la relación médico-paciente.
Algunos autores definen esta relación como el contacto único o vario, regular o entrecortado que realiza él medico en tanto terapeuta y el enfermo en tanto paciente, acepte éste su dolencia o no, con un objetivo común, la remisión terapéutica de la enfermedad.
El paciente consiente o inconscientemente transfiere al equipo de salud sus problemas, mientras este contra transfiere esa situación, considerando que es solo un técnico preparado para resolver estos sufrimientos que no debe involucrarse moral o materialmente en estos hechos, más allá de la solución de los mismos.
Según Martínez Pina “la intimidad teórica de este encuentro se lleva a cabo según los siguientes parámetros:
a)Se establece un flujo emocional bilateral.
b)Es un contacto ampliado, social.
c)Es una relación biográfico-longitudinal.
d)Es una relación, siemrpre con la posibilidad de ser mala, por la ansiedad de uno o de ambos, ya que se reduce a que una persona, médico, kinesiólogo, fonaudiólogo, enfermera, etc., atiende a otra persona, paciente.
e)Es naturalmente una relación dinámica, dad la variedad de procesos.

Deberes y derechos de los pacientes
Recibir trato digno y respetuoso.
Recibir información suficiente, clara, oportuna y veraz.
Decidir libremente sobre su atención.
Otorgar o no-consentimiento validamente informado.
Tener una historia clínica.
Ser tratado con confidencialidad.
Recibir atención profesional adecuada.
Contar con facilidades para obtener una segunda opinión.
Recibir atención en cualquier establecimiento a efecto de resolver una urgencia.
Presentar disconformidad por atención profesional deficiente.

DEBERES Y DERECHOS DEL EQUIPO DE SALUD
Inexistencia de todo tipo de discriminación.
Informar al paciente.
Atención de un llamado.
Abandono de atención.
Métodos novedosos.
Consentimiento Informado.
Dedicación al paciente,
Honorarios.
Secreto Profesional.

Los profesionales del equipo de salud quedan relevados de guardar secreto profesional en alguna de las siguientes circunstancias:
a)Cuando actúan peritos de una compañía de seguros. Sus informes deben encuadrarse en las normas del secreto profesional remitiéndolos en sobre cerrado al profesional responsable de la compañía, quien a su vez tiene las mismas obligaciones del secreto profesional.
b)Cuando han sido comisionados por autoridad competente para reconocer el estado físico o mental de una persona.
c)Cuando deben realizar pericias o autopsias de carácter médico legal en el fuero que se trate o cuando sea necesaria su intervención para evita error judicial.
d)Cuando actúan como funcionarios de sanidad o cuando deben aclarar enfermedades infectocontagiosas.
e)Cuando el médico expida certificado de defunción.
f)En su propia defensa ante demanda de daño culposo en el ejercicio de su profesión o cuando debe actuar como testigo ante un tribunal judicial.
g)Cuando denuncie delitos que conoce a través del ejercicio de su profesión, de acuerdo a lo dispuesto por el código penal, con excepción de los delitos de instancia privada mencionados en el articulado de dicho código.
Han quedado expuestos los principales derechos y deberes de los pacientes y del equipo de salud en la comprensión de la difícil situación que se plantea, cada vez con más frecuencia, en este binomio, a veces tan conflictivo y mutante.

HISTORIA CLÍNICA:
La historia clínica (HC), constituye un documento profesional de singular importancia en la práctica asistencial. Esta importancia no ha sido comprendida en su verdadera dimensión por los agentes sanitarios, médicos, kinesiólogos, enfermeros, etc. Ya que con inusitada frecuencia, ante requerimientos clínicos administrativos o legales, es prácticamente imposible dar respuestas satisfactorias por insuficiente confección de las mismas.
Debe tomarse en cuenta que la HC refleja las características de la relación médico paciente a través del tiempo, y que de dicha relación surgen derechos y deberes recíprocos, emanados de principios bioéticos hace unos treinta años atrás, que se han plasmado en normas legales que hoy regulan esta relación.
Por consenso se define la HC como un documento en el cual se vuelcan los datos relativos a la salud de una persona, que ponen en evidencia la relación existente entre el paciente y el equipo de salud, destinado a registrar ordenadamente dicha información vinculada a la atención y al asiento de los actos médicos sobre los cuales se pueden formular diagnósticos y establecer tratamientos.
Esto es válido para las situaciones de internación hospitalaria, domiciliaria, atenciones de emergencia, observación, como también a la atención ambulatoria, ya sea en el ámbito público, de otra obra social, de sistemas prepagos o atención privada.
Se conforma de una serie diferente de registros que son competencia de los distintos profesionales y especialistas que actúan en la atención, y deben existir constancias que permitan probar que se ha proporcionado información suficiente, adecuada y continuada para que un paciente pueda tomar una decisión respeto de su salud o su vida.
Desde el punto de vista profesional legal, se debe poder demostrar en forma documental la atención de un determinado paciente, la calidad de la misma, la administración de los medios disponibles y suficientes para arribar a un diagnostico y el tratamiento adecuado, siempre tomando en cuenta que los médicos no estamos obligados a lograr un fin peso si a administrar los medios adecuados con diligencia y observando las reglas y los deberes de cuidado en cada ocasión.
Las HC deben ser ordenadamente archivadas para que sean accesibles en toda oportunidad y asegurarse de su conservación, obligación que recae sobre los directores médicos de los establecimientos según la Ley Nacional 17132 del Ejercicio de la medicina, odontología y actividades de colaboración.
Desde el punto de vista de la estructura la H.C. debe ser legible, completa y ordenada. La legibilidad está orientada hacia la posibilidad de lectura por parte de terceros. Es famosa la poca legibilidad de la letra de los médicos lo que entraña un sinnúmero de dificultades en la lectura de la H.C.
Existen diversos modelos de HC todos válidos en la medida en que respeten un orden determinado y se consignen los datos personales, de antecedentes hereditarios, personales, enfermedad actual, estado actual, examen por aparatos, consideraciones diagnosticas, indicaciones terapéuticas, evolución órdenes de tratamiento, solicitud de estudios complementarios, resultados de estudios complementarios, hojas de enfermería y controles, epicrisis, etc.
En la confesión de una HC, está prohibido:
Alterar los asientos o registros de tal modo que se altere el orden cronológico de las actuaciones o fenómenos referidos.
Dejar blancos o huecos que presumiblemente tengan como finalidad insertar o interpolar textos extemporáneos.
Hacer interlineaciones, raspaduras o enmiendas, debiéndose salvar las equivocaciones y omisiones por medio de un nuevo asiento hecho en la fecha en que se advierta la omisión o error.
Tachar algún registro.
Mutilar alguna parte de la H.C. arrancando alguna hoja o alterar la foliación original.
Mediante el análisis sistemático de las H.C. se puede juzgar retrospectivamente la asistencia profesional brindada, su calidad y las medidas correctivas necesarias. La auditoría ha demostrado excelentes rebultados mediante el estudio de la HC lo que ha permitido corregir errores que en la última instancia han mejorado la calidad de la atención de los pacientes.
Confidencialidad, veracidad y consentimiento informado son las tres palabras reconocidas como las reglas que deben aplicarse para respetar a las personas en la toma de decisiones en el ejercicio de la práctica profesional.

PRINCIPIOS ÉTICOS EN PUBLICIDAD Y DIFUSIÓN DE NOTICIAS BIOMÉDICAS
Existen tres conceptos básicos y fundamentales que a menudo se toman como sinónimos y que pueden dar lugar a controversias tanto desde el punto de vista ético como jurídico
Anuncio: conjunto de palabras y signos con los que se expresa algún mensaje a la población a la cual está destinado.
Publicidad: conjunto de medios que se emplean para divulgar una noticia de hechos o cosas destinadas al público, como para los anuncios de carácter comercial para atraer a posibles usuarios o consumidores.
Propaganda: es la publicidad desarrollada para programar o difundir un producto comercial, una publicación, etc., así como también el material que se emplea para dicho fin con fines lucrativos.

Pautas para la difusión correcta de una noticia biomédica:
1.La difusión de noticias médicas deberá hacerse en un lenguaje sencillo, claro y fácil de comprender en forma ética y responsable.
2.Dentro de lo posible la difusión de noticias médicas debe realizarse por profesionales de la salud, idóneos en el tema, debidamente acreditados en periodismo medico, en forma ética y responsable.
3.Para la correcta difusión de la noticia médica, el profesional responsable deberá chequear las fuentes de información tales como:
a) publicaciones científicas de prestigio.
B) Especialistas en la materia (profesores universitarios, jefes de departamento, servicio de división de la especialidad, investigadores, etc.)
c) Instituciones argentinas y extranjeras (universidades, hospitales universitarios, academias científicas, sociedades científicas.

INVESTIGACIÓN Y EXPERIMENTACIÓN HUMANA:
La ciencia y sus aplicaciones han ganado un lugar de importancia en el mundo actual. Existen disciplinas como la física, la química y la biología que son consideradas científicas sin cuestionamientos, otras como la psicología y la sociología reclaman su derecho a serlo, mientras que para muchas otras es tan solo una aspiración.
Hay varias maneras de definir la ciencia, según Kilmovsky “la ciencia es esencialmente una metodología cognoscitiva y una peculiar manera de pensar acerca de la realidad” que debe cumplir con ciertos criterios:
Criterio estadístico: Es el que más se usa tanto en ciencia como en la vida cotidiana; lo que aparece con mayor frecuencia es considerado normal. Se basa en la matemática y toma en cuenta la mayoría numérica, los porcentajes, etc. A los efectos estadísticos se toma como limite el cincuenta por ciento. Si una variable aparece la mitad o más de las veces, se considera que es normal.
Criterio Filogenético: Se basa en la teoría de la evolución de Darwin, según la cual todos los organismos vivientes tienen un origen común. De acuerdo a esta teoría, el ser humano Homo sapiens pertenece al grupo de los mamíferos. Si bien la especie humano se habría diferenciado de los primates desarrollando habilidades únicas en todo el reino animal como por ejemplo el “lenguaje verbal”, seguirá conservando muchas características de los mamíferos. Esta teoría permitiría inferir que lo que se observa normalmente en los mamíferos se podría trasladar a la especie humana. Este concepto resultó muy útil a la investigación científica permitiendo avanzar a los conocimientos de la biología, fisiología, y la bioquímica y la fisicoquímica humanas a partir de experiencias en animales. Los ensayos de nuevas drogas farmacológicas en animales previos a su utilización en humanos se fundamentan en este concepto.
Criterio Moral: Tiene origen en el código de las tribus nómades de Asia Occidental y se remonta a muchos siglos antes de cristo. El advenimiento del monoteísmo, judaísmo primero y cristianismo luego ha tenido un fuerte impacto sobre él. El principal objetivo era el crecimiento y la supervivencia de los individuos.
Criterio Legal: El criterio legal ha sido muy influenciado por la tradición judeocristiana y la ley eclesiástica de la cual han derivado muchas leyes aún vigentes. Habría un paralelismo entre “lo que es legal” y “lo que es ilegal”. Es así como la justicia dictamina sobre el quehacer científico legislando acerca de lo permitido y lo prohibido.
Criterio Social: Según el criterio social “lo normal” sería lo que no causa daño a la sociedad o a sus miembros, mientras que algo que provoca daño es “anormal”. A diferencia de las leyes que están hechas para proteger a las personas y sus propiedades, las normas sociales tienen como propósito perpetuar lo que la sociedad considera beneficioso para ella, y castigar y eliminar lo que piensa que la perjudica.
La investigación incluye a las actividades destinadas para descubrir conocimientos actualizados y generalizados y/o perfeccionar metodologías preexistentes. Pueden ser teorías, principios innovadores o la acumulación de información que pueden corroborarse por técnicas científicas reconocidas.
Un progreso científico con aplicación en el arte médico debe inexorablemente superar la prueba en humanos para poder ser incorporado a la práctica general.
En este marco conceptual debe interpretarse: “normas en investigación con humanos” donde se desarrolla prioritariamente esta temática.
La investigación en humanos es “Cualquier estudio en el que participen seres humanos, destinado al avance de los conocimientos biomédicos, que no pueda ser considerado como elemento de las prácticas clínicas o de salud publica ya establecidas, y que suponga alguna intervención o evaluación física o psicológica, o la producción, el almacenamiento o análisis de expedientes que contengan información biomédica atribuible a personas identificables”.
Además las intervenciones programadas en sujetos humanos también incluyen las investigaciones en que la manipulación de factores ambientales puedan crear riesgos para las personas expuestas incidentalmente.
Es imprescindible la presentación y aprobación del protocolo, con la responsabilidad permanente del jefe del estudio, control y evaluación periódica.

Postulados éticos: La ética aplicada a la investigación en humanos asienta en los 4 postulados fundacionales explicitados en 1979 por Beauchamp y Childress en el libro “Principles of Biomedical Ethics” Oxford University.
No maleficencia (No hacer daño).
Beneficencia (Hacer para nuestros semejantes lo que haríamos para nosotros mismos).
Autonomía (Respetar el derecho inalienable de todo ser humano para decidir por sí, para sí y sobre sí mismo).
Justicia (Todos somos iguales ante la ley asumiendo que nuestros derechos terminan donde comienzan los del semejante).
Toda investigación o experimentación realizada en seres humanos exige respetar la autonomía de las personas, la búsqueda del bien y el principio de solidaridad con justicia. En teoría se requiere la consideración y respeto de todos con idéntica fuerza moral y sin excepciones, para establecer protocolos de investigación susceptibles de ser aceptados por los Comités de Ética.
Se debe definir el concepto de “vulnerabilidad” como la incapacidad de proteger sus derechos e intereses debido a impedimentos como la imposibilidad de interpretar y acceder al consentimiento informado, no tener alternativas en su atención profesional o de solventar los gastos inherentes al cuidado de su salud. Se incluye en esta situación obligaciones basadas en disposiciones jerárquicas, subordinación como disciplina establecidas y de cumplimiento inexorables (prisioneros, militares, etc.).

MARCO DE LA BIOÉTICA EN LOS PROGRAMAS GENERALES DE SALUD:
Las leyes y los códigos de ética y deontológico son disposiciones generales que rigen para todos los integrantes de la sociedad. Por encima de las de las codificaciones, leyes y reglamentos, el hombre debe actuar respondiendo a los mandatos de su conciencia. La ciencia es la que concientiza y no los reglamentos. Se reconoce que la deontología es una letra fría sin matices que debe ser interpretada en tiempo y lugar.
Ética y deontología consagran el derecho del hombre a ser atendido y respetado según normas de igualdad, respeto y justicia acordes con la dignidad humana.
Los códigos hablan enfáticamente de los deberes del médico pero no se pronuncian taxativamente por sus derechos.

PROPÓSITOS DE INVESTIGACIÓN EN HUMANOS:
Los propósitos de una investigación en humanos exige analizarse desde cinco vertientes:
El conjunto de procedimientos para evaluar las normas y métodos desde un punto de vista eminentemente técnico, posibilitando una discusión consensual y multi-disciplinaria, con la creación de comisiones y comités permanentes.
El impacto de la investigación bio-médica y psicoambiental en sus connotaciones con el bienestar humano, el equilibrio ecológico, la conservación ambiental y la satisfacción de nuestros semejantes, coincidentes con el concepto perfeccionista de calidad de vida.
Detector posible para prevenir efectos adversos vinculados con la misma innovación tecnológica.
Herramienta para orientar el trabajo científico corrigiendo errores del pasado, código de conducta para eliminar prácticas obsoletas extemporáneas.
Un marco de reflexión moral con examen exhaustivo de los factores predisponentes y desencadenantes que alteran el esquema bifásico de estado de salud / enfermedad.

PAUTAS ÉTICAS INTERNACIONALES – INVESTIGACIÓN EN HUMANOS:
Consentimiento informado como condición primaria.
Información esencial para el postulante, (motivos, objetivos y metodología del protocolo para el que fue seleccionado. Tiempo de duración, etc).
Obligaciones del investigador pre-Consentimiento informado (evacuar todas las inquietudes, dudas y preguntas del paciente).
Incentivos económicos (los participantes en actividades de investigación se les puede rembolsar sus gastos de transporte, lucro cesante, otorgándoles una remuneración razonable por las molestias).
Pacientes con trastornos mentales y/o conductuales (En caso de incompetencia legal, sea física o mental, el consentimiento se solicitará al pariente responsable o al tutor legal de acuerdo con la legislación local vigente).
Personas privadas de su libertad (Las investigaciones en personas privadas de su libertad no deben ser discriminadas para retacearles la provisión de medicamentos, vacunas u otros elementos de investigación que signifiquen una opción de beneficio terapéutico preventivo).
Comunidades subdesarrolladas.
Estudios epidemiológicos (En situaciones de investigación epidemiológica no es posible obtener el consentimiento informado, en estos casos el comité de ética es quien dictamina la factibilidad del proyecto y sí las precauciones propuestas en el informe son validas y suficientes para preservar la seguridad y privacidad de los participantes).
Selección de sujetos investigados (Una justificación especial es requerida para convocar a individuos vulnerables, y sí fueran seleccionados, el equipo de investigación debe proveer los recursos de protección de sus derechos y bienestar con el más riguroso cumplimiento).
Participación de embarazadas y mujeres lactantes (No se deben incluir en ensayos clínicos y/o participar en actividades no clínicas que involucren el mínimo riesgo atinente al embarazo, el feto o la salud de esas mujeres.
Confidencialidad de los datos.
Accidentología. Indemnización a los participantes.
Constitución y responsabilidad de los comités de Revisión Ética.
Investigación con patrocinio extranjero (A) el ente patrocinador debe respetar las normativas vigentes en su país de origen, y las cláusulas establecidas en el protocolo, deben tener el mismo rigor que si la experiencia se realizase en el país patrocinador. B) Aprobado en el país patrocinador, las autoridades de un comité de evaluación científica y ética del país anfitrión, deben cerciorarse y corroborar que la propuesta cumple con las exigencias locales y es de su absoluta conformidad, teniendo pleno derecho de reprobar el proyecto y cumplimentar un seguimiento inexorable de los planes expuestos, que en función del mejor conocimiento cultural lugareño sugieren una mayor idoneidad para él cumplimento de normas que favorecen el proyecto, y preserva los valores morales y culturales de la población).

INVESTIGACIÓN CLÍNICA: Durante el tratamiento de un paciente, el profesional debe tener la libertad para utilizar un nuevo método diagnostico o terapéutico si en su opinión hay esperanzas de salvar la vida, restablecer la salud o mitigar el sufrimiento.
Los posibles beneficios, riesgos e incomodidades de un nuevo método deben ser evaluados en relación con las ventajas de los mejores métodos diagnosticos o terapéuticos disponibles.

INVESTIGACIÓN BIOMÉDICA NO CLÍNICA: En la aplicación puramente científica de la investigación médica en seres humanos, el deber del investigador es seguir siendo protector de la vida y la salud del individuo sujeto a la investigación biomédica.
Los individuos deben ser voluntarios en buena salud o pacientes cuyas enfermedades no se relacionan con el diseño experimental.

PROCEDIMIENTOS VINCULADOS A LA ABLACIÓN DE ÓRGANOS Y TEJIDOS PARA TRASPLANTES:
El trasplante de órganos es un método terapéutico que puede prolongar la vida y ofrecer a los pacientes una alternativa valiosa con relación a la mejor calidad de vida comparándola con otras opciones terapéuticas.
En este marco se aborda el concepto de muerte, justicia y equidad (donde se analizan el acceso del paciente a la lista de espera, el trasplante con donante vivo relacionado y no relacionado, y los criterios de justicia y distribución de órganos).
Los criterios para él diagnostico de muerte son dos, desde las consideraciones biológicas, a saber:
El criterio Cardiorrespiratorio (sostiene que solo puede ser considerado muerto aquel ser humano que presenta el cese irreversible de las funciones cardiocirculatorias y respiratorias, negando todo otro criterio de muerte a cualquier fin).
Criterio neurológico o muerte encefálica (sostiene que se considera que un individuo está muerto cuando se produce el cese irreversible de las funciones del encéfalo – hemisferios cerebrales y tronco del encéfalo-).
Consideraciones legales: el cese irreversible de las funciones del encéfalo están claramente explicitadas en el ordenamiento jurídico argentina, en la ley 24.193 de 1993 y su decreto reglamentario N° 512/95, Ley Nacional de trasplantes.
El artículo 23 de dicha ley incorpora de modo general, los principales signos que deben verificarse para afirmar que la muerte ha ocurrido. El fallecimiento de una persona se considerará tal cual se verifiquen de modo acumulativo los siguientes signos que deberán persistir ininterrumpidamente durante 6 horas después de su constatación conjunta.

Signos para constatar el fallecimiento de una persona
1.Ausencia irreversible de respuesta cerebral, con perdida absoluta de la conciencia.
2.Ausencia de respiración espontánea.
3.ausencia de reflejos cefálicos y constatación de pupilas fijas no reactivas.
4.inactividad encefálica constatada por métodos técnicos e instrumentales adecuados a las diversas situaciones clínicas, cuya nómina será periódicamente actualizada por el ministerio de Salud y Acción Social con el asesoramiento del INCUCAI.
La verificación de los signos referidos en el último punto, no serán necesarios en el caso de paro cardiorrespiratorio total e irreversible.
El fallecimiento de una persona se considerará cuando se verifiquen de modo acumulativo, a los siguientes signos que deberán persistir ininterrumpidamente durante seis horas después de constatación conjunta.

MALA PRAXIS Y PROBLEMAS LEGALES:
Praxis, es “la actividad en acto, mera enérgeia”, es el obrar mismo. Para Aristóteles, la práctica debe acompañarse o sustentarse en la teoría. “Es un saber universal, porque se refiere a la totalidad de la vida y del bien del hombre; saber la manera de actuar en la vida en su conjunto total”. Abarca toda la vida del hombre. Si este hombre elige como profesión ser un profesional de la salud, su actividad estará regulada por normas que establecen sus derechos y obligaciones en esa actividad, pero su ética ha de ser única como su identidad, no se puede mostrar una conducta ética para el ejercicio de una profesión y no desear la misma cualidad para el resto de su actividad o vida porque resultaría una escisión de su individualidad.
En derecho para el ejercicio profesional se requiere no ser negligente, imprudente o falto de pericia.
El objeto de la ciencia médica, es intentar la recuperación del estado de salud, o mantener la misma al enfermo, pero no obliga a resultados, sino a proceder de acuerdo a las reglas y métodos de su profesión y para ello se requiere prudencia, pericia y no ser negligente. Negligencia es el incumplimiento de los elementales principios inherentes al arte o profesión.
El primer acto ético entre el enfermo y el profesional de la salud se inicia desde el comienzo de la consulta. Cuando el paciente tiene derecho de ser informado de todas las medidas que se adopten para él diagnostico de su enfermedad, las indicaciones y posibles efectos secundarios de la medicación que se les administra, al igual que al ser sometido a un tratamiento fisioterápico, las características del mismo y su posible evolución.
Motivo por el cual el consentimiento del paciente, si bien no obligatorio por norma alguna, represente un derecho del enfermo a recibir información sobre aquello que va a modificar su cuerpo o su mente. El consentimiento representa el reconocimiento de la libertad a elegir que tiene todo paciente.

CONSENTIMIENTO INFORMADO: acuerdo voluntario, un acto de razón no basado en fraude, compulsión o error.
El consentimiento debería encabezar toda historia clínica, pero también su significado debe expresar la compresión por parte del paciente de la información recibida, cuya cualidad principal es la de ser lo más clara y simple, adecuada al grado de competencia del paciente. Debe responder a todos los interrogantes planteados por el enfermo y debe contemplar la incorporación de aquellas personas, familiares o personas cercanas al paciente, cuya vida pueda ser modificada por una decisión del enfermo.

EL ENFERMO CON PATOLOGÍA TERMINAL. PAUTAS DE CONDUCTA ASISTENCIAL: Es en situaciones límite donde se puede manifestar el conflicto deontológico del accionar profesional y las leyes y normas de una sociedad. De todas las situaciones límite, la más trascendente se genera en el curso de patologías que llevan implícita la muerte del paciente. En esas circunstancias que el paciente y alguno de los integrantes del equipo de salud establecen un dialogo que se ha de prolongar hasta el instante irrepetible y único de la muerte del paciente, que sabe o teme o presiente, su propia muerte, no en otro momento y otro lugar sino de esa su enfermedad actual.
Cada ser humano, adulto y con capacidad volitiva tiene derecho a decidir por si sobre su propio cuerpo que se deriva del principio de autonomía, o sea derecho a la libertad de su vida, que es fundamento de la dignidad de cada persona. Esta es la esencia del principio de autonomía en el enfermo terminal. Es el derecho máximo de cada individuo y tiene su expresión superlativa en el derecho de cada uno a su propia muerte.
Se debe agregar que este derecho de autonomía, sinónimo de dignidad de la persona, está limitado por la ley.
Frente al pedido expreso del paciente, potencialemte suicida o no (documento escrito y fehaciente, Testamento de Vida) o de sus familiares, de no ser reanimado por metodología médica (trasfusión sanguínea, intervención quirúrgica, marcapaso cardíaco, respiración asistida, trasplante orgánico, etc), por pertenecer a determinada secta, credo o postura filosófica personal o por ser su sola y única voluntad, la postura médica de preservar la vida por sobre toda consideración filosófica o confesional e incluso deontológico se ve interdicta por el derecho de autonomía del paciente, que la ley garantiza.
La obstinación terapéutica desrazonable, es la denominación con que se hace referencia expresa a conductas y prácticas, que además de no ser probadamente conducentes a curar o mejorar la condición patológica en curso, tampoco son conducentes a aliviar los sufrimientos físicos o espirituales del paciente, lo que antes denominábamos “ensañamiento o encabezamiento terapéutico”
En oportunidades, es difícil discernir el límite entre lo que es “atención debida”, obstinación terapéutica razonable o esperanzada y obstinación desrazonable y encarnizamiento terapéutico.
Un tratamiento puede ser proporcionado o desproporcionado según que el mismo esté justificado por las ventajas positivas que el paciente habría de obtener de él, y no debe considerarse su valor axiológico por razones de costo beneficio.
Se consideran tratamientos de soporte vital a todos aquellos que se incluyen con el objetivo de prolongar la vida del paciente. Pueden ser de alta complejidad (reanimación cardiopulmonar, respiración asistida, marcapasos, diálisis, alimentación parenteral) o de no alta complejidad(antibioticoterapia, radioterapia, transfusiones, kinesiterapia respiratoria). Pueden ser considerados indispensables y necesarios o simplemente fútiles, si es que de ellos solo puede esperarse una prolongación artificial y precaria de la vida del paciente. Si dicha prolongación es con grave deterioro de la calidad de vida del paciente es un acto negativo, ya que solo es prolongación de su agonía, degradación de la persona y perdida de su dignidad de muerte.
El estado vegetativo persistente irreversible es aquel que padece el paciente carene de conciencia valorativa. Generalmente postraumática o neurológica progresiva, requiere tener EEG activo. Es normalmente un cuadro que subsigue a un coma que resulta reversible. Debe ser previamente definida en toda su amplitud y minuciosidad técnica y científica, para que la definición comprenda las causales que pueden llevar a una conducta jurídicamente aceptada de eutanasia, en los países que la aceptan como solución médica, cumplidos los resultados totales médicos estipulados en protocolo consensuado.
El no-tratamiento complementario tecnológico o supresión de soporte médico sustitutivo, se basa en la futilidad de dichas conductas por estar dadas las condiciones biológicas documentales de muerte cerebral. De esta manera, el estado vegetativo persistente es un estado que puede ser transitorio o persistente, según que estén presentes o no los parámetros documentales que certifiquen la real naturaleza y porvenir del cuadro. Lo cual implica la posibilidad de pasar de persistencia a ser permanente e irreversible. Esta característica de irreversible o permanencia a perpetuidad, es solo probable y nunca de certeza. La posible recuperación es lo que hace imposible decretar una muerte eutanasia activa o pasiva frene a los estados vegetativos persistentes sin atenerse a los recaudos médicos y legales.
Es la voluntad y decisión del equipo médico tratante, quien decide la llegada de la muerte del paciente por acción activa (cóctel lítico o anestésico) o por acción pasiva (interrupción de los aparatos sostenedores de las funciones vitales: respirador, marcapaso, alimentación parenteral, diálisis) previo consenso legal. Esta decisión acto definitorio de eutanasia médica, puede ser con conocimiento y adquiedsencia previa del paciente, establecida por escrito (testamento de vida) o como cláusula formal previa a su internación, o extemporánea que surge de la evolución de la enfermedad por consentimiento expreso de los familiares, ante la evolución desfavorable e insoportable de la enfermedad, bien documentado y de trasparente legalidad, cuando el paciente no posee las facultades de discernimiento y volición.

PAUTAS NORMATIVAS PARA EL RETIRO DEL SOPORTE VITAL EN PACIENTES EN SITUACIÓN CLÍNICA REVERSIBLE: Es procedente retirar los soportes tecnológicos vitales, si de su prosecución solo se puede esperar una prolongación precaria y penosa de la vida. Para ello existen una serie de pautas a las que deberán atenerse:
Se deberá estar lo suficientemente seguro que su retiro no empeorará el estado moral y emocional del paciente.
La decisión deberá ser tomada por el equipo responsable en su totalidad.
Deberá evaluarse la relación costo beneficio para el paciente.
Deberá estar fehacientemente asentado el protocolo en la H.C.
Deberá mediar el consentimiento informado del paciente si está consciente.
Deberá mediar consentimiento informado de los familiares si el paciente está inconsciente en forma permanente y no recuperable.
La calidad de la relación médico paciente y médico familia deberá ser tan óptima que la decisión este consensuada formal y espiritualmente.
El soporte del comité de ética es fundamental en la toma de decisiones.
En los casos de extrema trascendencia y significación, es procedente el aval legal, y en oportunidades el soporte religioso al cual pertenece el paciente.

Eutanasia: del griego eu (bueno) y thanatos (muerte) equivaldría a buena muerte, tranquila y sin sufrimiento físico y moral.
Una posible ordenación de la extensión del termino eutanasia lleva a diferenciar distintas formas o modos en los que la situación se puede presentar:
Eutanasia natural: implica no intervenir en la evolución de la enfermedad, sino dejarla discurrir sin soportes medicamentosos que tiendan a prolongar la vida, y con la ayuda de mecanismos pasivos como la hipo alimentación y la confortación espiritual religiosa o no, llegar a un final de la vida y final de la enfermedad.
Eutanasia solutiva: es la expresamente provocada por el paciente que se aproxima al suicidio eutanasia. Puede ser activa (medicamentosa o física: sección venosa) o pasiva (inanición).
Ambas formas se pueden denominar autónomas, puras, autentica o genuinas, sin intervención de terceras personas.
En contraposición a estas especies conductuales en el enfermo muriente, se encuentran las formas y modos de eutanasia provocada, también llamadas resolutivas que pueden ser activas o pasivas, según la modalida de concreción de los actos y momentos de la llegada a la muerte del paciente.
El termino ortotanasia, se contrapone éticamente a la eutanasia resolutiva inconsulta o argumental.
1)Eutanasia pasiva: se produce cuando esta conducta es aplicada voluntariamente por el paciente al no ingerir alimentos que harían posible la prolongación de su vida en estado de enfermedad. Por extensión él termino hace referencia a la muerte natural por la sola evolución de la enfermedad al suspender la o las conductas instrumentales o terapéuticas que venían sosteniendo la vida del paciente.
2)Eutanasia activa: esta es causada intencionalmente mediante una actitud positiva medicamentosa o instrumental por acción (administración de fármacos, analgésicos, sedantes o directamente por su calidad o su cantidad depresoras de funciones vitales), o por supresión de elementos materiales sostenedores de la vida (respirador, marcapaso, alimentación parenteral, etc.), para poner fin a los sufrimientos del paciente.
3)Eutanasia eugénica: comprende las siguientes variantes formales:
- aborto eugénico: la muerte prenatal del sujeto comprobadamente deficiente o congénitamente enfermo (dawn, anencefalia, focomelia, y un número creciente de patologías congénitas que la tecnología diagnostica prenatal permite actualmente determinar durante el embarazo).
– aborto eugénico sociocultural: la muerte prenatal por razones raciales (políticas racistas estatales o culturales).
– aborto selectivo: La muerte prenatal por discriminación sexual (políticas estatales poblacionales o culturales tendientes a disminuir el número de niños del sexo femenino).
– eutanasia de excepción por piedad: La muerte postnatal del recién nacido con deficiencias físicas ostensibles e irremediables (según el concepto de viabilidad o inviabilidad de la sociedad en la que el hecho ocurre).
– infanticidio culposo: La muerte del recién nacido por razones raciales, de sexo, culturales, sociales o económicas. Si se aplica en forma genérica a una determinada población se denomina genocidio.

POSTURAS ÉTICAS Y MORALES FRENTE A LA EUTANASIA: La eutanasia en cualquiera de sus dos modalidades, activa o pasiva, se encuentra interdicto en la mayoría de las religiones y con más énfasis en las religiones monoteístas. Su argumento es que la vida es sagrada, un don divino que solo le pertenece a Dios. Dios es el dueño de la vida humana y el hombre es solo su administrador temporal. Fórmula que es válida tanto para los cristianos (católicos, ortodoxos y protestantes), los judíos y los musulmanes.
Para la iglesia cristiana, la eutanasia activa está formalmente interdicta tanto para el paciente como para el profesional o el equipo médico. Es lícito el pedido del paciente que solicita la eutanasia. Y doctrinariamente es delito ayuda al paciente a morir, sea con actos o con medios por parte de los médicos o de cualquier persona interviniente. Solo se admite la confortación espiritual y los calmantes para el dolor. La iglesia Católica y la protestante, se oponen a toda forma de eutanasia aún a la forma pasiva. No obstante acepta morir con dignidad cristiana, serena y humanamente, y por ello acepta interrumpir las conductas de excepción, cuando los resultados no corresponden a las esperanzas y posibles expectativas tanto médicas como de los familiares.
La iglesia judía apoya una postura casi similar expresa en el Choulhan Arouch (Código de leyes judías). Si hay una causa cualquiera que impida la expiración del agonizante, está permitido dejar de lado esa causa, la vida, con tal de no tocar uno solo de sus miembros. Es decir acepta tácitamente la no sobre actuación que significa la reanimación tecnológica.
Para la iglesia ortodoxia musulmana, toda forma de eutanasia, así como el suicidio, está interdicta formalmente. En el budismo, es difícil establecer una frontera formal entre eutanasia pasiva y dejarse morir por propia voluntad. No es un problema mayor de ética conceptual la muerte en el estado terminal. Primero aceptan no matar, es decir no intervenir en apresurar la muerte, segundo aceptan aliviar los sufrimientos, tercero evitar el encarnizamiento terapéutico, y cuarto ayudar al bien morir.
La sociedad actual contempla los siguientes logros de la bioética:
El paciente muriente tiene derecho a una muerte digna, sin sufrimientos físicos evitables por metodología terapéutica convencional o extemporánea, y con menor cantidad de padecimiento psíquico compatible con su estructura intelectual, previa al estado de paciente terminal, y con un soporte emocional acorde con su estado presente terminal.
Si hay discrepancia entre el médico tratante y familiares, respecto de la o las conductas terapéuticas recomendadas para el mayor beneficio del paciente, deberá ser la ley, por intermedio de un juez interviniente quien decida para evitar que la familia o terceros autorizados quieran imponer criterios contrarios a los fundamentales vitales del paciente, con o sin causales, fines o intereses de cualquier índole.
Se debe reconocer al paciente terminal el derecho a esperar su muerte, que inexorablemente sobrevendrá de la evolución natural de su enfermedad actual, de la manera que más competa a su dignidad de persona. Lo problemático es pedir al equipo de salud tratante anticipar su propia muerte, que por su derecho de autonomía, también es su derecho, es decir a solicitar una eutanasia activa. Este es el punto crucial del problema ético. La ley no permite al profesional de la salud una actitud activa en ninguna circunstancia, que pueda encuadrar su accionar como un acto de piedad, “suicidio asistido de excepción”

CONCLUSIÓN
La evolución del ser humano tanto en lo intelectual y psicológico como en lo físico es absolutamente disímil si lo comparamos con el incontenible desarrollo tecnológico.
La materia bioética, probablemente debiera denominarse ética científica o tecnoética, y estuvo limitada a problemas clínicos (aborto eutanasia, calidad de vida, etc). Pero merece expandirse para agregar a las ciencias básicas en un planeamiento Inter.-disciplinario que posibilite un mejor análisis y eventual y exacta interpretación de los problemas médicos para una solución pragmática y oportuna.

BIBLIOGRAFÍA:
Alvarinhas, F.M., Alvarinhas, E.R. “Introducción a la Bioética”. AMA 1999.
Bonnet, E.P.F. “Medicina legal” Ed. Lopez, 2da edición.
Vidal M. “Clarificación del concepto de eutanasia”. Madrid, 1989. Eds. Tecnos.
Zubiri, X. “cinco lecciones de filosofía”. Ed. Alianza, Madrid 1999.
Lic. Klga. Ftra. Aurelia Mónica Fernández
Fecha de Publicicación: 14/11/2005

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