Resumen
Se presenta un paciente de 8 años (A C R D) con un diagnóstico de una Parálisis Cerebral Mixta.
Recibió tratamiento neurorrestaurativo con el objetivo de demostrar la influencia del Programa de Rehabilitación Multifactorial Intensiva, que se aplica en la clínica de Neurología Infantil del CIREN para infantes con esta patología. Al concluir la misma observamos como resultados significativos que aumentó su fuerza muscular, disminuyó el tono muscular y se corrigió la postura y llegó a la bipedestación permitiéndole realizar transferencias y los primeros pasos funcionalmente, constatándose los resultados en las pruebas realizadas en el Laboratorio de Evaluación Integral Sicomotríz.
Introducción
La Parálisis Cerebral no constituye una entidad clínica dentro de la cual pueden clasificarse las alteraciones que se pueden presentar pues es un trastorno neurológico que resulta de una disfunción cerebral y que presenta una multitud de anomalías(1), por lo tanto para entender el concepto de parálisis cerebral es necesario un breve recuento histórico.
En 1863 Litle llamó la atención en una memorable publicación en que escribió sobre deformidades, estados mentales y desordenes nerviosos que pueden presentarse en la infancia.
Pocos años después Freud hizo notar que estas alteraciones tenían siempre una causa neurológica, ya que también aparecían en niños nacidos por parto normal:, por ello la causa era antes del parto y en otras ocasiones posterior a este. Con la crítica de Freud la literatura médica en gran parte se olvidó de Litle, hasta que Brissaud, en 1904 publicó que era un estado congénito de rigidez espástica a consecuencia del Sistema Motor Piramidal.
Llamamos parálisis cerebral a las manifestaciones motoras de una lesión cerebral ocurrida durante el período madurativo del sistema nervioso central. La definición más ampliamente aceptada es la de un trastorno del tono postural y del movimiento, de carácter persistente secundario a una agresión no progresiva a un cerebro inmaduro. (2)
La Parálisis Cerebral Mixta se caracteriza por trastornos de la postura y tiene asociado movimientos involuntarios.
El tratamiento tradicional que se indica para este tipo de patología es mantener las condiciones higiénicas sanitarias, utilizar una dieta balanceada, evitar que se produzcan asfixias y realizar movimientos para mantener la calidad de vida.
La mayoría de estos pacientes presentan serios problemas de coordinación y movimientos, una debilidad marcada y por la inactividad y los movimientos incoordinados deformidades osteomiarticulares (3).
Material y Métodos
La paciente objeto de estudio es una niña de 8 años de edad (ACRD), que nace de un embarazo diagnosticado a los cuatro meses de gestación, nace por parto fisiológico, con un peso de 1400g, no llanto al nacer, sin precisar otros datos, la ingresan en cuidados intensivos en incubadora y su alimentación es parentenal, a los cinco días se le diagnóstica una hemorragia cerebral sin precisar una localización anatómica, a los 8 días tiene una perforación intestinal por lo que fue necesario intervención quirúrgica de urgencia donde se le realiza una Iliocolostomía, la que se colapsa a los 9 meses, por lo que es llevada al salón de operaciones nuevamente y se realiza cierre de la Iliocolostomía, estuvo hospitalizada un año, los primeros 7 meses en terapia intensiva, donde tuvo muchas complicaciones (derrame pleural, hepatitis C, siete paros respiratorios, por lo que fue necesario realizar ventilación mecánica en múltiples ocasiones y presentó sepsis para la cual fue medicada).
Comenzó con crisis convulsivas a los cinco días de nacida hasta hace tres años que presentó un status convulsivo.
Presentó retardo del desarrollo psicomotor en todas las esferas del neurodesarrollo (sostuvo la cabeza al año, inicia los rolidos a los 18 meses, inicia la sedestación a los 2 años y esta es incorrecta, adopta los cuatro puntos a los 3 años y medios y no gatea adecuadamente dado por las limitaciones articulares y debilidad de los cuatro miembros que presenta).
Antecedentes patológicos personales:
- Operada de estrabismo izquierdo a los 3 años.
- Operada de luxación bilateral de las caderas a los 7 años.
- Tenotomías de los aductores de la cadera, aquileos a los 7 años
- Se le retiran los soportes metálicos de las caderas hace cuatro meses.
Resultados de la exploración realizada al comenzar su tratamiento en la Clínica.
- EPS: Reconoce algunos colores, conteo límite 20, no lee, responde a preguntas.
- Lenguaje: Lenguaje impresivo conservado, expresivo disártrico.
- Decubito supino y prono sin dificultades.
- Tiene sostén cefálico.
- En sedestación postura cifótica y no se incorpora por sí sola
- Debilidad de tronco.
- Adopta los cuatro puntos pero el gateo es defectuoso, incoordiando.
- Realiza los rolidos por ambos decúbitos.
- Rotación externa de ambos miembros inferiores.
- Debilidad de tronco, cintura pélvica y miembros inferiores.
- Fuerza muscular: - 3 de las cuatro extremidades.
- Tono muscular: + 1 en los cuatro miembros.
- Hiperreflexia generalizada.
- Babinski bilateral.
- En posición bípeda, disminución de la base de sustentación, caderas en flexión, apoyo interno de ambos pies, 1>D recurvatum de ambas piernas.
- Postura distónica de la MSD
- Hipobradicinesia de la MSD.
Diagnóstico: Parálisis Cerebral Mixta.
La paciente recibió durante dos ciclos de 28 días tratamiento rehabilitatorio lo que incluyó un programa neurorestaurativo personalizado que contempló terapia física, defectológica y logopédica, así como la aplicación de agentes físicos como (termoterapia e hidroterapia) y la utilización de aditamentos para corregir y/o compensar deformidades la abducción exagerada de las piernas producto de la rotación externa de caderas.
Se le aplicó al comenzar el tratamiento pruebas del control motor en el Laboratorio de Evaluación Integral Sicomotríz de nuestro centro:
- Escala de Evaluación de Función Motora Gruesa (modificada por Viñals y colaboradores) donde se valoran las cinco áreas del desarrollo.
- Escala de Ashworth. (se valora el tono muscular).
La escala de la Función Motora Gruesa valora los siguientes aspectos.
| Areas |
Puntos |
Items |
| 1- Decúbito |
51 |
17 |
| 2- Sentado |
57 |
19 |
| 3- Gateo |
42 |
14 |
| 4- De pie |
36 |
12 |
| 5- Marcha |
69 |
23 |
Posteriormente se aplicó el programa terapéutico de rehabilitación física concebido en la clínica para este tipo de patología, dosificándose las actividades de acuerdo a la edad y su compromiso motor, ubicándose en la II etapa del mismo.
Etapas del Programa
Etapa I Control cefálico y axial.
Etapa II Control de las cinturas pélvica y escapular.
Etapa III Equilibrio estático y bipedestación.
Etapa IV Equilibrio dinámico y marcha.
En la II Etapa los objetivos están encaminados a contribuir al fortalecimiento general del paciente, enfatizando en los músculos que intervienen en los movimientos de la cintura escapular y pélvica, así como en lograr la normalización del tono muscular y mejorar movilidad y amplitud articular.
Las actividades desarrolladas en el tratamiento aplicado fueron:
- Actividades para lograr la normalización del tono muscular: movilizaciones, hidroterapia.
- Ejercicios para mejorar la movilidad y amplitud articular en los segmentos afectos.
- Ejercicios para fortalecer la musculatura paravertebral y pélvica.
- Corrección postural desde las diferentes posiciones
- Ejercicios de equilibrio y coordinación desde la posición de sedestación, arrodillado y en bipedestación estática.
- Patrones estáticos de la marcha.
 
Con el procesamiento estadístico (X cálculo de %) se analizaron los resultados alcanzados por la paciente al inicio y final del tratamiento teniendo en cuenta el por ciento de puntuación según lo reflejado por la escala de Función Motora Gruesa permitiendo constatar variaciones cualitativas y cuantitativas descritos en la tabla que aparece a continuación.
Resultados
Finalizado el período de tratamiento y realizadas las evaluaciones, los resultados nos permitieron apreciar mejorías en la evolución motora de la paciente, lo que se expresa en los resultados reflejados en la escala aplicada en las diferentes áreas del desarrollo, lo que permitió a la misma transitar a una edad motora superior .
Tabla. Resultados alcanzados al inicio y final del tratamiento después de aplicada la Escala de Función Motora Gruesa.
|
Áreas |
Inicio |
Final |
|
Puntos |
% |
Puntos |
% |
|
Decubito |
50 |
98 |
51 |
100 |
| Sentado |
41 |
71,9 |
53 |
92,9 |
| Gateo |
20 |
47,6 |
34 |
80,9 |
| De pie |
2 |
5,5 |
17 |
47,2 |
| Marcha |
0 |
0 |
8 |
11,5 |
| Total |
113 |
44,3 |
163 |
63,9 |
| % de mejoría: 19,6 |
Escala de Ashworth:
0: No incremento del tono.
1: Ligero incremento del tono mínima resistencia al final del movimiento.
2: Ligero incremento del tono mínima resistencia en menos de la mitad del rango del movimiento.
3: Mas marcado incremento del tono en la mayoría del movimiento pero las partes afectadas se mueven fácilmente.
4: Considerable incremento del tono , movimientos pasivos difíciles.
5: Partes afectadas rígidas en flexión y extensión.
Discusión
Valorando la peculiaridad del caso consideramos interesante el mismo , pues nos permitió considerar que la mejoría de la paciente no se debió a la utilización únicamente de dosis medicamentosa y tratamiento quirúrgico sino que nos permitió valorar lo importante de la aplicación de una terapia integral que posibilite abarcar las diversas disfunciones que pudiera presentar la paciente, con vistas a tratar globalmente su discapacidad influyendo fundamentalmente en el aumento de la motilidad, su fuerza muscular, la disminución del tono muscular y al aumento progresivo de su capacidad física de trabajo teniendo en cuenta su edad de desarrollo y su condición motora, permitiéndonos plantear que la terapia física unida a la aplicación de otras alternativas de tratamiento como describimos anteriormente posibilitó que se permitieran mejores resultados en un corto período de tiempo.
Conclusiones
Los resultados alcanzados nos dan la posibilidad de interpretar que la terapia integral intensiva puede ser aplicada a pacientes con este tipo de patología y con antecedentes patológicos tan delicados permitiéndonos proporcionarle con nuestra terapéutica una mejor calidad de vida.
Bibliografía
1. Bobath Karel. 2da Edición. Base neurofisiológica para el tratamiento de la Parálisis Cerebral.
2. Fejerman N, Fernández E. Neurología Pediátrica. 2da. Edición. Editorial Médica Panamericana. Madrid. España. Pág 258-272.
3. Sardiñas Natalio. Fundamentos de la Neurología Pediátrica. |