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Detalle del Artículo

Eficacia de dos métodos de electroanalgesia combinada con frío y calor en la sacrolumbalgia aguda-subaguda

Resumen
Se realizó un estudio prospectivo, analítico y aleatorizado de una muestra de 68 pacientes con el Diagnóstico de Sacrolumbalgia Aguda – Subaguda, en el período comprendido entre mayo del 2001 y mayo del 2002, con el objetivo de evaluar la eficacia del método de Electroanalgesia Técnica de Rastreo del Dolor con Corriente Interferencial más Crioterapia comparándolo con otro mas convencional de calor con igual corriente. La efectividad fue de 94.12% al culminar el tratamiento en el primer grupo contra un 82.35% en el grupo control. El “Rastreo del dolor” mostró superioridad en la rapidez de la mejoría, en la solución definitiva del dolor y en la recuperación funcional.

Introducción
La Lumbalgia es un Síndrome que se define por la presencia de dolor en la región vertebral o paravertebral lumbar y que se acompaña frecuentemente de dolor irradiado o referido. (1)
Los desórdenes de la espalda son extremadamente prevalentes en todas las sociedades, sin incremento sustancial en las pasadas dos décadas, pero sí de la tasa de discapacidad por razones aun no aclaradas. En la mayoría de los casos de dolor lumbar se desconoce la causa exacta. En líneas generales podemos decir que cerca del 90% de las lumbalgias responden a una lumbalgia mecánica que tiene su origen en estructuras vertebrales o paravertebrales de la columna lumbar.
El enfoque global del tratamiento con las técnicas propias de la Rehabilitación y la Medicina Física, nos permite el uso de la Electroterapia para el tratamiento del dolor de espalda bajo, mediante el uso de energía electromagnética al organismo (de diferentes formas), con el fin de producir sobre él, reacciones biológicas y fisiológicas, las cuales vamos a aprovechar para mejorar los distintos tejidos cuando se encuentran sometidos a enfermedad o alteraciones metabólicas de las células que los compone.. Se pretende indicar la acción analgésica producida en el hombre mediante la estimulación eléctrica del sistema nervioso, tanto periférico como central. (2-4) La analgesia eléctrica periférica está considerada hoy día como la terapia menos peligrosa en el tratamiento del dolor. Existen diferentes tipos de corrientes analgésicas que podemos utilizar, dentro de ellas, las sinusoidales de frecuencia media (Interferenciales), tratando de buscar efectos eléctricos intensos y profundos en el organismo. (2-4)
Entre otros agentes de la medicina física se encuentra la energía térmica, la cual, si bien tiene sus más conocidas aplicaciones en el calor, también desde muy antiguo ha utilizado el frío como agente terapéutico.
La radiación Infrarroja (IR) es una radiación electromagnética Tiene efecto analgésico. Su indicación en patologías lumbares es amplia y quizás su principal ventaja sea utilizada como preparación para la aplicación de otras técnicas. (5,6)

Objetivos
GENERAL:
Evaluar la efectividad de la Técnica de Electroanalgesia, Rastreo del Dolor con Corriente Interferencial más Crioterapia comparándolo con otro más convencional de Calor Infrarrojo con igual corriente en la Sacrolumbalgia Aguda – Subaguda.

ESPECIFICOS:
- Identificar los elementos epidemiológicos de la muestra en estudio.
- Precisar las sesiones medias en que se inicia la mejoría y las sesiones totales necesarias para obtener la solución del Cuadro Clínico – Funcional en los grupos estudiados.
- Determinar la intensidad del dolor a través de la Escala Analógico – Visual antes y luego de culminado el tratamiento.
- Valorar el grado de minusvalía a través de la escala de incapacidad funcional de Waddell antes y después del tratamiento en cada grupo.
- Evaluar la mejoría integral de ambos grupos de finalizar el tratamiento.

Material y Método
Se realizó un estudio prospectivo, analítico y aleatorizado para el cual se tomó como universo una muestra de 68 pacientes que fueron seleccionados al azar, con el diagnóstico de Sacrolumbalgia Aguda – Subaguda de causa mecánica, en el período comprendido entre mayo del 2001 y mayo del 2002, y que se dividieron en dos grupos, al Grupo I se le aplicó Electroanalgesia por el método de Rastreo del dolor con Corriente Interferencial más Crioterapia y al Grupo II se le dio Calor Infrarrojo más Corriente Interferencial.
Los del primer grupo, en lo adelante Grupo I, recibieron tratamiento una vez al día, 5 días a la semana con:

Rastreo del Dolor:
Utilizando un equipo de Sonopuls 591 (Ultrasonido y Corriente) de la ENRAF NONIUS (Holanda), del que usamos una Corriente Interferencial, Frecuencia portadora de 4000 Hz, con Frecuencia de Modulación de la Amplitud (AMF) 100 Hz con un espectro de frecuencia de 0 Hz, se colocó un electrodo fijo en columna dorsal y otro electrodo móvil para el que se usó el cabezal de Ultrasonido (con intensidad de 0 W/cm2) el cual se desplaza rastreando la zona dolorosa con una baja intensidad de corriente, buscando un punto de mayor dolor o punto gatillo y donde una vez localizado se apoyó el cabezal y se aumentó lentamente la intensidad hasta el límite de tolerancia del paciente, tratando de que se pudiera aumentar lo más posible y se mantuvo en esa zona hasta que disminuía o desaparecía el dolor, posteriormente se repitió la operación hasta encontrar otro punto de pico de dolor y así de manera sucesiva hasta completar los 10 minutos que duraba cada sesión del tratamiento.

Crioterapia (Masaje con hielo):
Esta técnica utiliza bloques de hielo, fragmento único, envuelto en un tejido textil que transmite de manera gradual y progresiva la temperatura, que se frota sobre la superficie que va a ser tratada con un lento y, en ocasiones, enérgico movimiento .La temperatura alcanzada no deberá ser menor de 15ºC.
En caso que la piel adquiriese un color blanco o azulado, se interrumpe el tratamiento.
Los pacientes incluidos en el segundo grupo, en lo adelante Grupo II, recibieron tratamiento una vez al día, 5 días a la semana y por dos semanas consecutivas con:

Calor Infrarrojo:
Se utilizó una lámpara IR de 60W a una distancia de la piel (60 cm), se colocó de forma que el haz incidiera perpendicularmente sobre la piel con una duración del tratamiento de 10 minutos, la dosis que se utilizó fue la sensación de calor ligero y agradable (calor moderado ~ 0.5 pirones que equivale a 1 cal x g/cm2/min y a 69.7 x 10-3 W/cm2) para lograr preparación de la zona para la aplicación de otra técnica.

Corriente Interferencial:
Se utilizó un equipo Sonopuls 591 de la ENRAF NONIUS (Holanda), con el que se aplicó corriente interferencial, usando el método bipolar (2 polos)
Utilizamos los siguientes parámetros: Amplitud de Frecuencia Modulada (AMF) de 100 Hz, con un espectro de 80 Hz, durante un tiempo de 10 minutos.
Todos los pacientes fueron evaluados al inicio y al final del tratamiento mediante las escalas Analógico – Visual y el Test de incapacidad funcional de Waddel.
Los datos fueron procesados estadísticamente, se utilizó como medida de resumen la media (X) y como medida de dispersión la desviación estándar (DE) para variables cuantitativas y porcientos (%) para variables cualitativas. Para la comparación Entre los resultados de los dos grupos utilizamos la t de Student, la prueba de Mann-Whitney y la prueba de Chi-cuadrado de acuerdo a la ditribución de las variables.
El nivel de significación establecido fue de 0.05.
Se compararon los resultados al inicio y al final de las sesiones de tratamiento estratificado por por grupos mediante la prueba de rangos y signos de Wilcoxon.

Análisis y discusión de resultados
En la distribución según edades, similar en ambos grupos ,observamos que la edad promedio en general de la muestra fue de 50.1 años (entre 30 y 69 años), siendo significativa en la muestra estudiada .
Según Gran Caño y Moya Ferrer, el dolor de espalda bajo, afecta a todas las edades por igual con un pico de incidencia alrededor de los 45 años y que va incrementándose progresivamente con la edad.(1,7-12)
Al hacer un análisis según el sexo, observamos que de forma general existe un ligero predominio del masculino algunos autores plantean que desde el punto de vista laboral, los hombres tienen mayor incidencia de accidentes de trabajo por estar sometidos a mayores cargas y trabajos que demandan mayores esfuerzos físicos que las mujeres, siendo por esto más frecuente la Sacrolumbalgia en el sexo masculino.(9,13-15)
Cuando analizamos los factores desencadenantes de la crisis de dolor lumbar, podemos observar que predominó el esfuerzo físico en ambos grupos, con un 44.1% (15 pacientes) en el Grupo I y un 67.6% (23 pacientes) en el Grupo I1, coincidiendo con la literatura consultada, donde se recoge que la mayoría de las lumbalgias se deben a sobrecarga funcional o esfuerzo. (7,9,13,14,16-22).

Gráfico No. I: Factores desencadenantes de la crisis.

Fuente: Ficha Clínica 2001 – 2002

En el inicio de la mejoría en ambos grupos, pudimos apreciar que para el Grupo I fue (entre la 1ª y la 2ª sesión), el dolor comienza a disminuir mucho antes que para el Grupo II (entre la 4ª y la 5ª ) siendo significativa para p = 0.010 en el primer grupo y de 0.017 para el segundo.
De igual manera se comportó el número total de sesiones necesarias para el alivio, que fueron necesarias como promedio, entre 3 y 4 sesiones para el Grupo I y entre 6 y 7 para el Grupo II con una significancia de p = 0.019 para el primer grupo y de p = 0.018 para el segundo .
En cuanto a la clasificación del dolor según la EAV podemos observar en los Gráficos 2 y 3, que el 100% de los pacientes de ambos grupos evolucionaron de manera satisfactoria, no quedando al final del tratamiento ningún paciente con dolor severo ni moderado, siendo la distribución entre dolor ligero o sin dolor similar en ambos grupos o sea podemos afirmar que los pacientes del primer grupo a pesar de haber referido mayor dolor antes de comenzar tratamiento, refieren tener menos dolor después del mismo en comparación con los del segundo grupo siendo significativa en ambos grupos.

Gráficos No. II y III: Evolución del dolor según Escala Analógico Visual antes y después del tratamiento


Fuente: Ficha Clínica 2001 – 2002

De igual manera se realizó el análisis de la incapacidad para las actividades de la vida diaria (AVD) teniendo en cuenta el Test de Waddell.
Podemos apreciar en los Gráficos 4 y 5, como evolucionó esta incapacidad, que en el caso del Grupo I, a pesar de tener un porciento mayor de pacientes en estado severo (26 para un 76.5% del total del grupo), el resultado fue que todos los pacientes evolucionaron hacia estado ligero (32 para un 94.1%) o de ausencia de incapacidad (2 para un 5.9%), mientras que en el Grupo II (que tenía 18 pacientes en estado severo, 52.9% y 16 en moderado, 47.1%) quedaron 2 pacientes en estado moderado de incapacidad siendo significativo para ambos grupos.

Gráficos No. IV y V: Clasificación del dolor según Escala de Waddell antes y después del tratamiento


Fuente: Ficha Clínica 2001 – 2002

Por último se realizó la evaluación de los pacientes según los resultados integrales al final del tratamiento .Este análisis arrojó un Porciento de Efectividad para el tratamiento aplicado al Grupo I del 94.12% y para el Grupo II del 82.35%. Por ello podemos afirmar que la efectividad de ambos métodos es alta aunque significativamente superior para el método con Rastreo del Dolor el cual se fundamenta en que a través de este tratamos puntos gatillo de dolor, zonas hiperalgésicas reflejas y dermatomas afectados los cuales dependen de raíces específicas. Tratando todas estas zonas influimos de modo indirecto pero mas específico sobre el foco irritativo que cuando tratamos el problema de modo mas regional, como se hace convencionalmente.

Conclusión
La combinación de la Crioterapia con el rastreo del dolor demostró ser eficaz en el inicio del alivio y curación del dolor en los pacientes tratados con una efectividad mayor que en el grupo dónde se aplicó Calor Infrarrojo más Corriente Interferencial, por lo que el rastreo mostró ser terapéuticamente superior en la rapidez de la mejoría, la solución definitiva del dolor y recuperación funcional del paciente

Bibliografía
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Dra. Yamilé Margarita López Pérez; Dr. José Angel García Delgado; Dr. Jorge Martín Cordero; Dra. Tania Bravo Acosta
Fecha de Publicicación: 29/05/2004

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