Resumen
Desde el año 1990 hasta la fecha se confeccionaron en el Servicio de Kinesiología del Hospital de Quemados del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, un total de 2500 elementos de compresión en material termoplástico. De estos, 215 fueron máscaras faciales.
El poder contar con estos elementos nos ha permitido, efectuar un tratamiento preventivo precoz, de las secuelas que se producen en las cicatrices faciales.
Introducción
La cicatriz es el resultado final de un largo proceso inflamatorio, carac-terizado por reabsorción, aposición y reubicación tridimensional de fi-bras colágenas. Aunque esta, nunca llega a tener la estructura y organi-zación de la dermis normal.
Es difícil definir lo que es una cicatriz normal, pero podemos decir que, es cuando existe un equilibrio entre la fase anabólica y catabólica de re-paración de los tejidos.
Hacia la tercera o cuarta semana, la tensión de la herida es de 30 a 40%, en relación con la piel normal. A medida que se entrecruzan las fibras de colágeno se produce la maduración de la herida.
A partir de este concepto, consideramos a las cicatrices hipertrofias y queloideas como variaciones clínicas de un mismo proceso. Siendo muy difícil su diferenciación desde el punto de vista histológico.
Basándonos en criterios preventivos, tenemos el convencimiento que los fenómenos cicatrizales comienzan aún antes de que se cubra con epitelio la herida. Somos participes de la idea de aplicar la presoterapia en forma precoz.
No quiero dejar de recordar en esta presentación, a quienes fueron grandes impulsores de esta técnica en nuestro Hospital, los Drs. Carlos Pascual, y Etelvina de Mello, hoy desaparecidos.
Tampoco quiero olvidarme de mencionar al Dr. Juan Carlos Trigo, y los Srs. Miguel Piraino, Antonio Gullone y Mario Zercowsky. Que brindándo-nos su conocimiento y materiales a lo largo de estos 10 años, nos han permitido, contar con un taller propio de férulas y máscaras. Contando nuestros pacientes con estos elementos en forma rápida y a un costo razonable para nuestro Hospital.
Material y Método
En el Servicio de Kinesiología Hospital de Quemados del Gobiernos de la Ciudad de Buenos Aires, se confeccionaron un total de 2500 elementos termomaleables de las cuales 215, fueron máscaras faciales.
Para la confección de máscaras termomalebles preferimos las placas planas de 1,6 mm de espesor, de termoplásticos que se despolimerizan a baja temperatura.
El material es calentado, utilizando una batea con agua caliente, a 55º centígrados, este material se pone transparente y muy maleable, permitiéndonos tomar la impresión directamente sobre la piel del paciente. La ventaja de este tipo de termoplásticos es su capacidad de ser remodelados.
Método de Modelado
Se coloca un Film de PVC estéril o gasas no adherente, sobre las áreas cruentas previo a la toma de la impresión.
Recortamos la placa de material termomaleable.
Se calienta el material a 55º centígrados en agua con algún de-tergente quirúrgico como antiadherente.
Enfriamos la placa por algunos segundos y tomamos la impre-sión sobre el paciente.
Se marca para recortar y regularizar los bordes
Sujetamos con velcros o vendas tubulares
Se combinó siempre la mascara termomalebale con geles polímeros de preferencia de espesor fino (de 0,8mm).
En determinadas ocasiones cuando la resultante de la fuerza requería de una presión selectiva, recurrimos a elementos elásticos para ejercer dicha fuerza.
La posibilidad de despolimerización del material (memoria del 100%), nos ha permitido remodelar el elemento según necesidad.
El promedio de tratamiento fue de un año, realizando seguimientos semanales durante el primer mes, cada 15 días los primeros seis meses y en los meses subsiguientes controles mensuales.
En todos los casos se realizaron controles fotográficos antes, durante y al finalizar el tratamiento compresivo.
Durante este periodo de tratamiento, se remodelaban las mascaras para ajustar la compresión o se confeccionaban nuevas, si hubieran sido necesarias.
En pacientes adultos, las tomas de impresión se efectuaron en consultorio. Los enfermos pediátricos requirieron siempre de anestesia general.
Solo en aquellos casos que creíamos conveniente tener una copia en yeso, se le efectuó la misma.
Consideramos fundamental el trabajo en equipo, siendo el trabajo del Psicólogo un puntal fundamental en el tratamiento. Dado que fortalece el espíritu del paciente y de la familia.
Algunos pacientes durante el periodo de compresión fueron intervenidos quirúrgicamente, retomando la terapia en el post operatorio inmediato, gracias a la colaboración del Servicio de Clínica Estética del Hospital Roca del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En aquellos enfermos que completaron el tratamiento compresivo se les ofreció el mejoramiento estético, de sus cicatrices, mediante técnicas de despigmentación, peeling químico, mecánico y tatuajes.
Resultados
Cuando las máscaras se aplicaron precozmente se observó que todas las cicatrices tuvieron la tendencia a ser mas claras y blandas en un periodo más corto.
Cuando se aplicó la máscara en el post operatorio inmediato en ningún caso se observó perdida de los Autoinjertos o Colgajos.
Cuando las cicatrices se encontraban establecidas, nos permitió alinear el rostro en un periodo promedio de 15 días.
El material toleró bien las remodelaciones.
Los pacientes aceptan mejor el tratamiento, cuando el mismo es aplicado en continuidad con el tratamiento quirúrgico. Interpretando al mismo, como una continuidad necesaria, y el mismo es la necesidad del tratamiento de una complicación.
Cuando se comprenden los beneficios potenciales del tratamiento, tanto la familia como el enfermo resultan nuestros mejores aliados.
Discusión
El tratamiento de la cicatriz hipertrófica es desde hace mucho tiempo una preocupación para el hombre; ya en el papiro de Smith (1500 A.C.), se lo menciona. Los factores que determinan este anormal crecimiento pueden ser múltiples, se especula con la disminución de la enzima colagenasa o el aumento de la producción de fibras colágenas sobre la producción de fibras elásticas.
Las Bridas y las cicatrices hipertróficas son dos consecuencias graves de las quemaduras intermedias y profundas.
En un principio, las superficies quemadas presentan un aspecto satisfactorio. Sin embargo, luego de tres o cuatro semanas, comienza la formación de cicatrices hipertróficas y se produce la contractura de las partes blandas. Llevando a la formación de cordones o medallones de grosor variable. Cuando estas lesiones se ubican en zonas neutras la secuela es estética, pero cuando se ubican en zonas funcionales las consecuencias son sensiblemente mayores.
Larson en U.S.A. ha extendido el uso de la presoterapia junto con las tracciones para el tratamiento de las bridas. Suponiendo que la presión constante alteraría la concentración de condroitina sulfato, disminuyéndola, al tiempo que aumentaría los valores de ácido hialurónico.
Cuando se establece una compresión de mas de 25mm de Hg (similar a la presión capilar) se evita la formación de cicatrices hipertróficas. Esta compresión determina
El ordenamiento de las fibras colágenas.
La disminución de los edemas.
La disminución de la irrigación.
Modifica la relación regeneración y destrucción tisular.
Disminuye las sensaciones de prurito.
Inicialmente la técnica de la compresión estaba basada en la utilización de elementos simple como el poliuretano y las vendas elásticas.
Luego basándose en algunas consideraciones físicas comenzaron a diseñarse prendas fabricadas con diferentes tejidos elásticos.
La topografía del cuerpo humano tiene superficies cóncavas, planas y curvas más o menos pronunciadas, que determinan las dificultades para lograr una correcta compresión.
Si lo que se pretende es comprimir con precisión las diferentes regiones, no se lograrán los valores óptimos con tejido elástico, cuando la superficie es cóncava, dado que la resultante de las fuerzas de presión será menor (esto depende del ángulo con que las fuerzas de tracción actúan, a mayor ángulo menor presión).
Ante estas circunstancias, se hace necesario buscar las formas de emparejar las superficies de tal manera que las presiones sean las ideales.
Para ello se diseñaron placas rígidas, que copian las formas anatómicas de las zonas, y logran de esta manera compensar las diferencias logrando en forma uniforme una presión constante sobre la zona.
Los elementos que se pueden utilizar son múltiples, pero el concepto es único. Hace muchos años el Dr. Linares (técnica de Indo) utilizaba un método de compresión, tomando moldes de las zonas afectadas y utilizando plástico de descartes como saches de sueros que eran moldeados con calor.
Posteriormente se han utilizaron materiales acrílicos similares a los utilizados en prótesis dentales. El advenimiento de nuevos materiales permitió que la confección de estos elementos, sea más fácil y por ende de aplicación más generalizada.
Desde el año 1990 hasta la fecha se confeccionaron en el Hospital de Quemados del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, elementos de compresión en material termoplástico.
Conclusión
La utilización de termoplásticos a baja temperatura, nos permitió tomar la impresión directamente sobre el paciente, facilitándonos la confección de máscaras faciales. Permitiendo su utilización en forma inmediata.
Cuando se aplicó sobre superficies recién injertadas, mejoramos el aspecto estético del injerto en un menor tiempo. En el post operatorio de colgajos faciales, se observó un menor edema.
Al poder remodelar el elemento, nos facilitó efectuar las correcciones de la compresión según necesidad, permitiéndonos una Compresión Dinámica. |