Resumen
La termoregulación del encéfalo depende del regulador térmico nasal; éste sólo puedeftincionar de manera óptima si el pre-maxilar presenta un crecimiento transversal óptimo.
Hace ya más de veinte años que trabajamos en una parte del hueso maxilar, el pre-maxilar.
Nuestra interrogación comenzó cuando tratamos a niños discapacitados, en particular a niños que presentaban trastornos que los tipificaban como discapacitados motores cerebrales.
La observación clínica nos condujo a constatar que todos estos niños presentan un estrechamiento del espacio inter-canino a nivel del premaxilar y presentan un engrosamiento de la mucosa a nivel de la región retro-incisiva. El análisis de esos tejidos no nos aporta ninguna información.
En el examen clínico notamos, sobre esta región, una compresión de la sutura incisivo-maxilar; el maxilar está a menudo fijo en una posición de rotación interna.
Estos niños tienen todos respiración oral, y los orificios nasales son a menudo estrechos.
Cuando podemos aproximarnos a esta región, y trabajamos en el sentido de ensanchamiento y de descompresión de ese pre-maxilar, notamos sistemáticamente un aflojamiento de la hipertonía que presentan estos niños, una mejoría de la respiración y a veces hasta un comienzo de respiración nasal.
Hasta hoy, se realizaron pocos trabajos sobre esta región anatómica.
El profesor J. Talmant, de la Universidad de Nantes (Francia) y un osteópata de Toulouse, J. M. Tournon, son los únicos que conozco que hayan abordado esta región.
Vamos a tratar de demostrar la importancia del pre-maxilar en el marco de un análisis que desembocará en un tratamiento osteopático.
Retomamos las palabras de Still: “La estructura gobierna la función”. ¿Cuál es la función del pre-maxilar?
Los efectos de la Hipertermia sobre el cerebro y sobre los músculos.
Como lo atestiguan las manifestaciones clínicas e histológicas del golpe de calor, el encéfalo es muy sensible al aumento de la temperatura.
En cambio, la hipertermia es favorable al buen funcionamiento muscular.
Estas “contradicciones” se pueden ejercer conjuntamente gracias a la posibilidad selectiva de una REGULACION TERMICA del cerebro.
Producción de calor por los tejidos
La producción de calor por los tejidos no es homogénea; algunos órganos (corazón, cerebro, vísceras) producen mucho más calor que otros, en particular en el individuo en reposo.
En el momento de un ejercicio muscular, la situación es muy diferente, pues el metabolismo aumenta en un factor 10, v hasta más. Este aumento corresponde al funcionamiento de los músculos (incluso los músculos respiratorios).
A temperatura ambiente (18,8ºC) la temperatura de un corredor de Maratón se eleva hasta 41º9C, sin signos clínicos de golpe de calor. Caputa et al.2 subrayan que la función del encéfalo no podría permanecer intacta si la temperatura cerebral se llevara a 5º por encima de su nivel habitual.
Sacan como conclusión la existencia de una regulación térmica selectiva del cerebro humano que pone en obra la reversibilidad del flujo sanguíneo en la vena oftálmica.
En el marco de una hipotermia, la sangre fluye lentamente del seno cavernoso hacia la vena facial; en cambio, en el caso de una hipertermia, la sangre fluye rápidamente en sentido opuesto, la vena angular colecta la sangre venosa de la vena facial, sangre que fue enfriada en las fosas nasales, y la dirige por la vena oftálmica al seno cavernoso.
En reposo, y en particular durante el sueño, el metabolismo cerebral es más exotérmico que el de muchos otros tejidos.
La regulación térmica del cerebro
En los mamíferos
El cerebro se mantiene a una temperatura más baja que la del resto del cuerpo gracias a un regulador térmico del seno cavernoso. En el interior de este seno, el tronco arterial se transforma en un rico plexo de arteriolas muy finas, el “rete mirabile” (descubierto por Herófilo). Ese plexo está bañado por la sangre venosa del seno cavernoso, v a este nivel es un verdadero líquido refrigerante, pues recibe, por intermedio de las venas esfenopalatinas, sangre de origen nasal que presenta una temperatura enfriada en más de 3º por la evaporación ventilatoria de las fosas nasales.
En el Hombre
Como para los mamíferos, la sangre arterial del cráneo se enfriará a nivel del seno cavernoso. En cambio, no existe “rete admirabile”, sino que en el momento en que la arteria carótida interna penetra en el seno cavernoso, ella pierde prácticamente todas sus túnicas, lo cual facilita la regulación térmica.
Para Cabanac y Caputa, “el enfriamiento selectivo del cerebro es una de las características de los mamíferos; la cara, por la riqueza de su vascularización, por su facultad de transpirar y sus capacidades de enfriamiento a raíz de su exposición al aire, constituye un perfecto regulador térmico”.
Además, el estudio de todas las venas del segmento cefálico muestra que éstas están conectadas por venas emisarias al sistema venoso profundo intra-craneal.
Hay que notar que puede producirse el caso inverso: los plexos venosos profundos pueden aportar su calor al medio intra-craneal. Es el sentido que se puede dar al castañeteo de los dientes que acompaña los estremecimientos en los sujetos que tiritan de frío.
Este castañeteo de los dientes es debido a contracciones espasmódicas de los músculos pterigoideos que calientan por convección la sangre venosa de los plexos pterigoideos, y por allí, la sangre venosa del seno cavernoso.
Relación del sueño con la termoregulación del cerebro
El cerebro humano, como el de todos los vertebrados, sufre la alternancia de tres estados: vigilia, sueño y ensueño o sueño paradójico.
En el curso de la vigilia, el cerebro recibe las informaciones que provienen del exterior o del interior. Se comporta a imagen de la computadora con su banco de datos, compara la información recibida con la que tiene almacenada, de manera adquirida o innata, y da una respuesta apropiada a la demanda. Es también durante este período de vigilia que puede asimilar nuevos datos.
El sueño es el período de reposo, las diversas funciones y regulaciones vegetativas están conservadas.
Las diversas operaciones más complejas de la actividad nerviosa superior son suprimidas. (Es imposible aprender durmiendo). En cambio, durante este período subsisten ciertas relaciones con el exterior, en particular relaciones de vigilancia: el skipper de un barco se despertará si cambia la dirección del timón, un ruido de pasos despierta instantáneamente al perro guardián, etc.
El sueño es un fenómeno energético (Jouvet m. 92)
El ensueño o sueño paradójico
Las funciones del sueño paradójico
Este apareció tardíamente en el curso de la evolución con la homeotermia. Parece evidente que el sueno paradójico efectúa otras funciones distintas de las del sueño lento (o bien las completa). Las teorías psicodinámicas consideran el sueño paradójico (o ensueño) según la teoría freudiana: el ensueño sería la expresión de una “liberación de pulsiones instintivas” bloqueadas normalmente por el pre-consciente, y al mismo tiempo sería el guardián del sueño.
Según otras teorías, el sueño paradójico tendría una función importante, sea en la memorización, sea en el olvido.
Podría, además, por un proceso de “estimulación endógena” del cerebro, cumplir una función en el desarrollo de la corteza durante los primeros años de vida.
Se ha sugerido una función de programación, en el sentido de la “programación de una computadora” para consolidar y vaciar ciertas memorias.
Finalmente, el sueño paradójico fue comparado a un proceso de programación iterativa destinado a mantener las bases genéticas de la personalidad (la herencia psicológica) [ver el detalle in Jouvet, 1992].
Este breve repaso de la diversidad y las contradicciones entre las funciones eventuales del sueño y del ensueño ilustra bien el lugar aparte ocupado por la hipno-onirología en el seno de la fisiología.
En efecto, para la mayoría de los fisiólogos que estudian la regulación de las ingestas, la homeóstasis liquidiana del organismo, los comportamientos sexuales, la visión, la motricidad y hasta la memoria, el problema de la función está resuelto implícitamente. La función se convierte entonces en una variable dependiente que permite analizar los mecanismos. Pero el neuro-fisiólogo que estudia el sueño o el ensueño, no conoce ni causa ni función. Por ejemplo, los parámetros que conciernen al sueño paradójico (duración, periodicidad ultradina) son cantidades tan extrañas como los números irracionales. La frecuencia respiratoria tiene una significación para el organismo que el fisiólogo conoce. La duración del ensueño no tiene todavía ninguna. Raramente, en la historia de la fisiología, existió un contraste tal entre la importancia de las informaciones adquiridas sobre los mecanismos del sueño y de los ensueños (el cómo) y la ignorancia casi total de sus funciones (el por qué).
Para Jouvet, M., el sueño paradójico es la fase más sensible a las modificaciones térmicas.
Esta función del ensueño o sueño paradójico aparece varias veces durante la noche, en que se suceden cuatro a cinco cielos de sueño y ensueño, donde el sueño paradójico constituye el 20% de la duración total del sueño.
Condiciones de un buen sueño
En un primer tiempo, el hombre necesita calor para dormirse (nos metemos entre las frazadas), pero en un segundo tiempo necesita frescura.
Los trastornos del sueño
- Dificultad para dormirse.
- El sueño es agitado, fragmentado; el durmiente presenta ronquidos, sudores, describe pesadillas. Se levanta para beber, se refresca la cabeza.
- El despertar es a menudo largo y penoso.
- El paciente puede describir cefáleas al despertar.
- Existen somnolencias diurnas.
- Existen perturbaciones del comportamiento.
- Se encuentra una deterioración de las capacidades de memorización y de atención.
- En los niños, podemos notar la existencia de atraso escolar.
Los reguladores térmicos
a) Regulador Externo
1. El regulador térmico nasal
Es un Regulador térmico con cambio de fase.
- Evaporador (lo más frecuentemente), el fluido frío pasa del estado líquido al estado de vapor (condicionamiento del aire inhalado).
- Condensador (a veces), el fluido pasa del estado de vapor al estado líquido (derrame nasal).
Función refrigerante
El agua tiene una fuerte capacidad térmica, gran calor de vaporización (15 kg/día, de aire ambiente a condicionador).
La sangre venosa turbinal aporta las calorías necesarias a la evaporación del agua y retorna frigorías que permitirán la refrigeración del cerebro.
Destino de estas frigorías: el seno cavernoso.
El paso de la ventilación nasal de reposo a la ventilación nasal profunda baja la temperatura de la mucosa nasal de 4,62º +/- 2,23º.
En el caso de una respiración nasal profunda seguida de una espiración oral, la temperatura baja local y momentáneamente de 7º +/- 4,20º.
En ventilación oral profunda, la temperatura del aire inhalado en la tráquea cervical permanece 4 a 5º más baja con respecto a su valor en ventilación nasal de reposo, lo cual produce reacciones bronquiales.
Cuando la ventilación oral reemplaza la ventilación nasal de reposo, la temperatura de la mucosa nasal se eleva de 6,42º +/- 2,83º.
Mucosa nasal
La característica de la mucosa nasal es su vasomotricidad: se conoce la característica propiamente eréctil de la mucosa turbinal. Esta propiedad va a permitir a las fosas nasales cumplir la función de regulador térmico.
Para que esta estructura funcione de manera óptima, es necesario que todos sus componentes se mantengan siempre en buen funcionamiento.
Cuanto menos eficaz es la mucosa nasal, más sensible será al cambio de posición (de pie, acostada).
Los componentes estructurales son:
- el orificio piriforme
- el estado de las fascias, en particular la fascia rinofaríngea.
- el estado de tonicidad de los músculos que actúan sobre el orificio narinario.
Ciclo nasal
Influencia del ciclo nasal sobre la actividad electro-cortical
La actividad EEG de cada hemisferio cerebral domina alternativamente la del otro hemisferio.
El cambio de lado del hemisferio dominante está directamente en relación con el cambio de fase del ciclo nasal.
La ventilación más eficaz
Corresponde a un grado óptimo fisiológico que la demanda respiratoria no fija de manera exclusiva.
La polipnea
Una de las ventajas de la polipnea es permitir un enfriamiento de la sangre que irriga el cerebro, gracias a la presencia de un regulador térmico entre las venas de la nariz y las arterias carótidas. Este dispositivo existe igualmente en los reptiles, pero está ausente en numerosos mamíferos, como los roedores y los primates.
2. Arteria vertebral
El enfriamiento de la arteria vertebral se hace gracias a la transpiración nucal. Es posible que esta transpiración nucal produzca un enfriamiento de toda la región y origine tortícolis matinales.
b. Regulador Interno
El seno cavernoso
Tiene las estructuras de un regulador térmico a contra-corriente.
La sangre carotídea caliente penetra en el seno carotídeo en su parte dorsal.
La sangre venosa fría, de origen nasal o facial penetra gracias a la vena oftálmica en este seno por su parte anterior; de allí una circulación anti-paralela de los líquidos.
Se encuentra el mismo tipo de circulación a contra-corriente en los testículos, que también son muy sensibles a un aumento excesivo de la temperatura.
Sería interesante verificar las posibilidades de neuropatía por exceso de temperatura en el seno cavernoso. Hasta hoy no hemos encontrado trabajos sobre este tema, nos interrogamos sobre las patologías de los músculos del ojo y establecemos una relación entre los nervios motores del ojo (que pasan todos por el seno cavernoso) y esas perturbaciones térmicas.
Sangre carotídea
Se enfría en el seno cavernoso antes de ser distribuida al cerebro, lo cual permite, a pesar de un metabolismo elevado, que la temperatura del cerebro permanezca por debajo de la temperatura de la sangre aórtica.
Importancia del seno cavernoso en Osteopatía
El 95% de la sangre venosa del cráneo pasa por el agujero yugular (agujero rasgado posterior). Un aumento de presión y una disminución del caudal en el seno petroso puede deberse a un estrechamiento del agujero yugular, o también a una tensión demasiado importante de las fascias con respecto a la vena yugular, lo cual puede provocar una tensión en los tejidos que forman el seno cavernoso y una presión sobre los nervios que atraviesan su estructura. Una congestión de tal importancia se extiende hasta el interior de la órbita por vía de la vena oftálmica.
El raquis cervical y la termoregulación del cerebro
El crecimiento vertical del raquis cervical contribuye a la flexión del hueso occipital; el empuje anterior del macizo facial aumenta el volumen de las cavidades neumáticas, lo cual favorece y aumenta la superficie total del lugar de intercambios térmicos, y por lo tanto aumenta el poder del regulador nasal.
El deslizamiento de los maxilares bajo el nivel anterior de la base del cráneo disminuye la distancia entre el regulador nasal y el seno cavernoso, lo cual aumenta la eficacia del sistema refrigerante (tema que no está desarrollado en el marco de esta conferencia).
Los soportes anatómicos
1. Los soportes óseos
El Pre-maxilar
Siempre pensamos que el premaxilar es un punto clave del equilibrio de la estructura, en igual medida que un sacro o una cabeza de peroné.
Durante los diez años pasados en la Facultad de Cirugía dental de Toulouse, en el laboratorio de Ocluso-gnatología dirigido por el Profesor A. Lubespere, estudiamos este pre-maxilar. Uno de nuestros estudiantes hizo, bajo mi dirección, una tesis de investigación clínica fundamental sobre el pre-maxilar del conejo, llamado hueso incisivo. Gracias al apoyo de la escuela veterinaria de Toulouse y en particular a la ayuda aportada por el Prof. Yves Lignereux; de FINRA (Institut Nationnal de Recherche A<Yronomique) y de los Doctores en cirugía dental D. Cadet y Ph. Jourdan, pudimos probar que una fijación patológica de esta región provocaría una dismorfosis de los huesos de la cara y un cambio de parámetros de los diámetros del cráneo.
Las investigaciones del Profesor Talmant confirmaron la importancia de esta región, en particular por haber definido los parámetros que rigen el ancho del orificio piriforme.
El pre-maxilar define el ancho del orificio piriforme y por eso mismo el buen funcionamiento del regulador térmico.
“La corrección ortodóntica del ‘amontonamiento’ incisivo-maxilar es indisociable de la corrección ortopédica del estrechamiento transversal del orificio piriforme”.
Para el Profesor Delaire, el premaxilar presenta una individualidad antómica y fisiológica. Lo confirma por el estudio de la biomecánica local, pues si las deformaciones elásticas afectan electivamente las suturas membranosas, como su constitución histológica lo deja pensar, estas deformaciones quedan amortiguadas hacia adelante:
- por la sutura incisiva (pre-maxilo-maxilar).
- por el tabique lateral de las criptas. Este es extremadamente fino y deformable, y está sostenido por la envoltura facial (para los osteópatas, por las fascias superficiales); de allí la importancia de la acción mecánica de los pilares comisurales de esta envoltura.
Hacia la edad de doce años, en el momento de eclosión de los caninos, se adquiere la dimensión transversal del pre-maxilar. Este límite es muy importante en el marco de un tratamiento osteopático, pues determinará un freno a nuestra acción.
El Maxilar
El equilibrio arquitectónico de este elemento óseo presenta una acción capital para el equilibrio del pre-maxilar, pero también para su acción sobre las tensiones de las membranas.
La ontogénesis de este hueso confirma su retroceso bajo la parte anterior de la base del cráneo, retroceso, debido en parte al crecimiento del raquis cervical.
El orificio piriforme
El orificio piriforme está delimitado abajo por la parte superior del pre-maxilar; en los costados, por los bordes internos del maxilar; y arriba por la parte inferior de los huesos propios de la nariz.
El borde inferior delimita el espacio narinario, y es el que soporta los incisivos maxilares. Por lo tanto, como lo dice Delaire: “Los incisivos maxilares cumplen una función en el desarrollo transversal de los umbrales narinarios de la envoltura facial”.
Este orificio va a regir el diámetro del orificio narinario, es decir la nariz cartilaginosa. A este nivel, encontramos una estructura equivalente a una tobera (tobera de Laval), cuyo cuello es regulable bajo el control de los músculos cutáneos.
(Estas consideraciones permiten comprender los diferentes regímenes de funcionamiento de una tobera convergentedivergente (o tobera de Laval), según el valor de relación entre la presión a la salida y la presión generadora:
Los valores
“Si la presión a la salida es poco inferior a la presión Pi, la salida del aire que se establece en la tobera es subsónica. La velocidad pasa por un valor máximo en el cuello,pero disminuye luego:
Al disminuir esta presión, se obtendrá para un valor particular pH, la velocidad del sonido en el cuello”.
Estos valores deben interpretarse en el marco de un funcionamiento fisiológico, es decir que las velocidades no son las que están descriptas arriba; lo que es importante es comprender que la velocidad de salida del aire pasa por una aceleración a nivel del cuello, para disminuir luego fuertemente.
Es esta velocidad lo que caracterizará los fenómenos de regulación térmica.
El esfenoides
Pieza anatómica bien conocida de los osteópatas, que en este estudio nos interesa por el hecho de las inserciones de la aponeurosis faríngea (fascia bucofaríngea), de la fascia alar y de la fascia pre-vertebral. Estudiaremos en la terapéutica las incidencias diversas de lesión osteopática sobre esas fascias.
El hueso hioides
Es el revelador de las disfunciones musculares v fasciales de la región naso-buco-faríngea, sin olvidar las relaciones que tiene con la aponeurosis cervical media, el omópalto y el esternón.
El hueso hioides está suspendido en la base del cráneo, y es puesto en tracción caudal por todo el tractus visceral.
El raquis cervical
El raquis cervical adquiere importancia desde el nacimiento. En efecto, si las curvas lumbares y dorsales ya están cóncavas in útero, la curva cervical tiene que adaptarse.
La lordosis cervical no está completa en el nacimiento; su convexidad ventral, que aparece tardíamente in útero, se acentúa hacia el tercero y cuarto mes, en el momento en que el bebé comienza a sostener su cabeza; luego, cuando adquiere la posición sentada; y finalmente, cuando se sostiene en posición erecta.
“Hecho importante: los lazos probables de esta curvatura raquídea con los movimientos fisiológicos de extensión cérvico-cefálica y la rotación ontogénica dorsal del occipital deben estar presentes en nuestra mente. Pues esta lordosis parece apropiada para resistir mejor mecánicamente las constricciones engendradas en el seno del raquis cervical por estiramiento del eje visceral aéro-digestivo, que estos movimientos no dejan de intensificar”.
Este crecimiento del raquis cervical influye sobre el desarrollo de la cara, pues el crecimiento raquídeo cervical aleja la base craneana del eje hio-traqueal, lo cual provoca cambios de forma a nivel del cráneo y de la cara.
El paso de la posición acostada a la cuadrupédica, y luego a la posición erecta, contribuye al estiramiento de las cadenas musculares nucal y lateral aerodigestiva y ventral.
Importancia de un balance en los bebés que están muy tensos, y uno de cuyos raros signos clínicos es el insomnio asociado a llantos constantes.
Importancia de un balance en el pequeño bebé antes de que se ponga en posición sentada, y luego de pie.
Evolución de la “carpintería” ósea periférica con el crecimiento de las vértebras cervicales.
En efecto, si en el curso del crecimiento, las dimensiones del rinofaríngeo se modifican, la “carpintería” ósea que lo soporta evoluciona, describiendo en el conjunto un movimiento centrípeto que la acerca al eje de la faringe.
El ángulo formado por la sínfisis esfeno-basilar se hace menos obtuso.
Los pterigoides cambian su inclinación, y pasan de una dirección ventral a una dirección caudal. Este cambio de posición, por intermedio de los planos buco-faríngeos de la envoltura facial, fijados sobre los ligamentos pterigo-mandibulares, lleva a hacer deslizar los maxilares bajo la base del cráneo anterior, lo cual conduce la proyección del vómer hacia adelante. (Esto confirma que la puesta en flexión del occiput crea una fuerte tensión sobre la hoz, lo cual tiende a levantar la parte anterior de la base del cráneo, mientras el cuerpo del esfenoides sirve de contra-apovo, favoreciendo la proyección anterior del vómer y el retroceso aparente de los maxilares).
La lámina horizontal del hueso palatino parece descender, arrastrando el velo del paladar, mientras que las láminas verticales se orientan en una dirección caudal y dorsal.
Las coanas se verticalizan.
La mandíbula, que está en relación muy estrecha con el hueso hioides, va a encontrarse en relación con la bifurcación traqueal (D5D6 como cima de la curva dorsal). Como el raquis cervical soporta la tensión del eje visceral, vemos la importancia del equilibrio de esta región para el buen funcionamiento de la estructura.
2. Las fascias. La envoltura facial
Presenta una gran elasticidad, elasticidad que se mantiene aun después de una parálisis facial, pero que puede ser modificada por el tonus postural y que puede variar según:
- la actividad funcional
- el crecimiento
- el envejecimiento
La piel y las mucosas están sostenidas arriba por el arco zigomático-maxilar; abajo, por la mandíbula. Entre los dos, por la faz vestibular de las arcadas alvéolo-dentales.
Los músculos cutáneos
Presentan una relación antagonista con los músculos manducatorios. Existe un equilibrio funcional entre: Los músculos cutáneos, la lengua y los músculos manducatorios.
Los músculos buccinadores, cuando tiran en un sentido dorsal sobre los pilares de las comisuras, modifican la tensión labial y génica de la envoltura, e influyen en el equilibrio de las extremidades nasal y del mentón.
El músculo buccinador tiene relaciones con el haz tendinoso del temporal.
Los músculos nasalis (dilatador de las narinas) aumentan la apertura narinaria.
El músculo depresor septi nasi (músculo mirtiforme).
El músculo platisma (músculo cutáneo del cuello) pone en relación las fascias superficial del tórax con la mandíbula, y contribuye a bajar la comisura de los labios.
La lengua
Cumple una función importante en el desarrollo transversal del premaxilar.
El músculo genioglossus, por su acción, pega la lengua al piso bucal.
El músculo stiloglossus tiene por función ensanchar la lengua, y por eso mismo, empujar en el sentido transversal.
En el momento de la deglución, la lengua se apoya contra el paladar, ejerciendo un empuje anterior sobre el pre-maxilar, y un empuje transversal por detrás de los caninos.
En el caso de la deglución infantil, la lengua no está en su posición anatómica funcional normal, y los músculos no pueden actuar más, en particular en el espacio inter-canino.
El tractusfaríngeo
Podemos hablar de eje viscerocervical, la frontera entre la faringe y la parte oral del envoltorio facial se sitúan a nivel del ligamento pterigomandibular (una de las inserciones del músculo buccinador).
Este eje víscero-cervical está suspendido, a través del hueso hioides, de todo el ancho del cuerpo mandibular.
El tractus rinofaríngeo será el lazo entre el cráneo y las fascias profundas, por sus ligamentos esfenoidianos.
La Terapéutica - Tratamiento osteopático
Balance Osteopático
En caso de insomnio debido a una mala termo-regulación del encéfalo, el balance osteopático deberá ser completo.
El tiempo que tenemos es demasiado corto para hablar de los efectos de la hominización del cráneo, del crecimiento cervical y de la evolución de la faringe en la región que acabamos de estudiar.
El balance deberá pues tener en cuenta todo lo que puede contribuir a molestar y a fijar el desarrollo transversal del pre-maxilar.
Deberemos tener en cuenta todas las zonas de fijación de las fascias, en particular la región del tarso, la cabeza del peroné, el equilibrio del sacro, por la búsqueda de la pierna corta funcional.
Los puntos de fijación, en particular las arcadas de la duodécima costilla.
El estudio de las líneas de Littlejohn y el trabajo de Wernham nos serán de mucho provecho en la comprensión de las lesiones.
El examen de movilidades viscerales es indispensable.
Podremos utilizar los tests de Meersseman para definir el sentido de la lesión: el hueso hioides será nuestro guía y nuestro testigo.
Tratamiento
Dependerá del balance, pero la experiencia nos llevó a tratar primero lo “blando”, las fijaciones de las fascias en segundo lugar, y abordar la estructura al final.
Otro tratamiento
Según la edad, será provechoso trabajar en equipo como lo practicamos en Toulouse, con un ortofonista v ortodoncistas.
El ortodoncista hará tomar conciencia al paciente de la posición de su lengua, lo cual le permitirá cumplir de nuevo su función en el marco de la deglución, y por lo tanto, trabajar en el sentido transversal que nos interesa.
El ortodoncista podrá utilizar aparatos como el quadélix: es un aparato que se puede instalar MUY pronto (edad ideal: cuando los dientes de leche tienen una raíz bastante sólida). 0 bien aconsejar una gotera calibrada de manera de establecer siempre un contacto con los caninos, para provocar un ensanchamiento inter-canino.
El mejor de los tratamientos es la prevención. El osteópata puede, por sus conocimientos, hacer MUY pronto un balance sobre la evolución de esta región e intervenir desde los primeros días de vida.
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5 Copyright 1997 Encyc1opaedía Universalis France S.A. Todos los derechos de propiedad intelectual e industrial reservados.
6 Ibidem.
7 Las hipertropias linfoides son a menudos secundarias a la patología nasal.
8 Obstrucción nasal crónica: aumento del gradiente respiratorío.
9 En posición acostada la mucosa nasal será más sensible a las perturbaciones de la estructura.
10 En los deportistas, la mímica del esfuerzo apunta a desviar una parte de la corriente inspiratoria hacia las fosas nasales, con una finalidad probable de termoregulación cerebral.
11 H. 1. Magoun. UOstéopathie dans la sphére cránienne. Edition Spirale. C.O.E. MONTREAL.
12 Tournon, J.M. La suture incisivomaxillaire. CIDO 1994.
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