Es a fines de 1961, cuando la Dra. Lidia Coriat(+) comienza sus trabajos de estimulación en niños con Síndrome de Down únicamente, yo trabajaba en ese entonces en A.R.E.N.I.L. (Morón) aparte del Hospital Municipal "Dr. J. M. Ramos Mejía".
El Director de A.R.E.N.I.L., el Dr. Marcelo Fortunato(+), era a su vez, Subjefe de la Sala de Neurología del Hospital Municipal de Niños "Dr. Ricardo Gutiérrez", me sugiere concurrir a ver los trabajos de la Dra. Coriat, cosa que hice y aprendí la ideología y fundamentos del tratamiento, aparte de conocer y escuchar a la Dra. Telma Reca(+).
Lo llamativo era que íbamos sólo tres kinesiólogos, varias madres y algunos médicos jóvenes y ningún kinesiólogo de ese Hospital.
Al tiempo entendí que la estimulación era aplicable a cualquier niño con riesgo probable o establecido, cualquiera fuese el motivo y el área afectada, cosa que comencé a poner en práctica en la Sala de Neonatología de mi Hospital.
En los años 65, toma auge la Escuela Psicomotriz orientada por Julio Bernaldo de Quirós(+), que contaba en su plantel destacadamente con el hoy Profesor Roberto A. Soto.
En abril de 1985, la U.B.A. nos repone en la Cátedra y al reformar la currícula de la materia, incluimos en lugar destacado, la estimulación precoz y temprana.
El 17-2-87 por Resolución Nº 612, la Dirección General de Escuelas y Cultura de la Prov. de Bs. As. sugiere la creación de Centros de Estimulación y Aprendizajes Tempranos, atendidos por Maestros de Educación Especial (requisito: título habilitante más Curso de especialización en Estimulación Temprana, de cursada semipresencial). Enterado el suscripto de lo anterior, por intermedio de la A.A.K., lo comunica a los colegas directivos de la Federación de la Prov. de Bs. As., no habiendo recibido respuesta hasta la fecha.
Para efectuar estimulación precoz o temprana (que es el arquetipo de la psicomotricidad), sólo hacen falta tres elementos:
1) Conocer detalladamente el crecimiento y desarrollo normal del niño.
2) Conocer las patologías que puede presentar.
3) Tener sentido común para sintetizar los puntos anteriores.
El único profesional que reúne estas condiciones es el Kinesiólogo, sobre todo los puntos 1 y 2, siendo el tercero de carácter estrictamente personal.
¿Qué profesional no universitario de la rama conoce los más frecuentes síndromes de las 682 malformaciones congénitas descritas hasta el momento?
¿Qué profesional no universitario, tiene los conocimientos elementales de Química y Fisiología necesarios para entender los síndromes congénitos, como las tesaurismosis y los trastornos metabólicos congénitos?
¿Qué profesional tiene la formación específica en su carrera en Anatomía Funcional y Biomecánica para intervenir precozmente en una paresia obstétrica?
El desarrollo de todas las funciones psicomotrices, no se estudia en ninguna carrera de la U.B.A. como en Kinesiología y Fisiatría.
Esto es refrendado en el ámbito legal por la Reglamentación de la Ley 24.317, aparecida en el Boletín Oficial Nº 28786-1a sección del 2-11-97, que da, entre otras, como competencia de la Kinesiología en su artículo 3º: estimulación temprana, técnicas psicomotrices, psicomotricidad aplicada y evaluaciones psicomotoras, entre otras.
Autocrítica
Muchos colegas, por comodidad o desinterés, no han querido dedicarse a la especialidad, entiendo que la misma suele ser ingrata, pues los progresos a veces son lentos y tardíos, pero esto hace que se cumpla la ley biológica, cuyo enunciado dice: "la Naturaleza no tolera el vacío", por lo cual cuando existe tiende a llenarse, y de cualquier manera, de ahí la aparición de toda la serie que conocemos de seudoprofesionales.
Otro factor a tener en cuenta, por último, es la falta de colaboración que han prestado colegas como Jorge Garbarz, instruyendo a "tutti quanti", menos a los kinesiólogos, en los menesteres de la estimulación temprana. |