Características del ozono
El ozono fue descubierto por Schonbein en el año 1840. es una especie de super-oxígeno, que contiene 3 moléculas, en lugar de las 2 usuales, por lo tanto es triatómico y se representa como O3. La moléculas de ozono está ionizada negativamente y es activa en estado naciente.
El ozono es altamente inestable, se combina con el gas nitrógeno del aire, y al respirarlo cuando toma contacto con la humedad de los tejidos produce el ácido nítrico. Surge entonces que no es saludable instalar ozonizadores de ambiente.
La física, la química y la medicina, han logrado con el ozono un suplemento para la salud de invalorable apoyo terapéutico.
Productores naturales de ozono
Entre los grandes productores de ozono se encuentran las descargas eléctricas de los rayos y las radiaciones ultravioletas del sol.
El oxígeno, se encuentra en abundante cantidad, a disposición de todos. No obstante, la mayoría sufre escasez de oxígeno, en el metabolismo de las células. La causa de esta escasez, se debe a trastornos funcionales, en el complicado sistema de las materias transmisoras, que actúan como catalizadores, entre otras por deficiencia por ingesta de hierro, magnesio, calcio, vitaminas, etc.
Terapia con ozono
Es un método efectivo que permite mejorar patologías de diversas cronicidades (como medio de desintoxicación) o agotamiento físico.
El oxígeno se vehiculiza en la sangre:
1) Combinado con la hemoglobina de los glóbulos rojos.
2) Disuelto en el plasma.
Los sistemas tisulares no toman el oxígeno de su combinación con la hemoglobina. La hemoglobina transporta la descarga de oxígeno desde los pulmones hasta los tejidos. Sirve solamente como oxígeno de reserva y este oxígeno va desprendiéndose de la hemoglobina para disolverse en el plasma a medida que las necesidades de los tejidos así lo demanden. Es de suma importancia el oxígeno disuelto en el plasma, a medida que se consume, va reponiéndose con el oxígeno de reserva (oxígeno combinado con la hemoglobina).
La vida depende de la pequeña, pero importantísima fracción del plasma que a su presión normal y a la concentración del 20% (como se encuentra en el aire atmosférico) es de 0,03 cc por 100 cc de sangre.
Fisiología del oxígeno
La fisiología del oxígeno en su función orgánica, presenta tres momentos vitales:
1) El paso a través de los capilares de los alvéolos para incorporarse a la sangre.
2) El paso a través de los capilares periféricos, para llegar al intersticio.
3) El paso a través de las membranas celulares para incorporarse a la economía de las células.
La fuerza biológica del ozono se manifiesta en la activación de los procesos vitales celulares.
Se sabe que el ozono, es un desinfectante que posee un efecto bactericida e inhibidor de las toxinas y al mismo tiempo resulta innocuo, para el tejido que alberga las bacterias o los virus.
Su aplicación sobre la piel produce la dilatación de los poros.
El ozono, por estar ionizado negativamente, neutraliza los efectos adversos que produce la atmósfera cargada con iones positivos, estos últimos pueden generar malifestaciones dolorosas a niveles articulares, alteraciones en los estados de ánimo y en la capacidad de atención y concentración, cansancio, fatiga, etc.
Métodos de administración del ozono
El ozono, se puede administrar por vía rectal, por inyecciones, por vía cutánea. Esta última es la más difundida.
Existen variados aparatos que producen ozono.
Para un mayor aprovechamiento de los principios activos de la ozonoterapia, existen aceites naturales que se comportan como catalizadores del ozono y la presencia del catalizador basta para influir un largo tiempo sobre determinadas acciones del ozono en su medida máxima. Al compuesto formado por esta sustancia orgánica no saturada, se lo denomina ozonido u ozonoide. Este aceite se extiende sobre la piel y sobre el mismo se aplica el ozono, puntualmente, favoreciendo su pasaje a través de los poros.
Acciones del ozono
Refuerzo de la concentración del oxígeno disuelto en el plasma.
Aumento de las áreas de difusión del oxígeno en los capilares y en el área pericapilar de oxígeno, mejorando las zonas de hipoxia.
Estimula con su presencia, al sistema nervioso, que forma parte activa en las funciones del tejido adiposo.
Se incorpora a la sangre oxígeno difusible, favoreciendo en ella la separación de los productos de deshecho metabólico.
Favorece los procesos de oxidación.
Previene los trombos.
Mejoran o desaparecen los éstasis sanguíneos y los edemas.
Limpieza de la piel.
Bactericida, bacteriostático, viricida y funguicida.
Estimula los procesos reparadores y de cicatrización.
Estimula los procesos metabólicos.
Acción vasodilatadora.
En lo que a los glúcidos se refiere, el proceso de su descomposición fermentativa se cumple también durante una primera fase anoxibiótica.
Indicaciones de la ozonoterapia
La ozonoterapia está indicada para: prevenir las perturbaciones metabólicas que pueden sufrir las células hipóxicas.
Favorece todos los procesos oxidativos.
Normalizar la permeabilidad capilar y disminuir los edemas.
En insuficiencia cardíaca aguda y crónica.
Hipertensión e hipertensión arterial.
Neumopatías.
Obesidad y celulitis.
Stress, fatiga, falta de sueño, cefaleas.
Terapias del dolor.
Deportismo, para la recuperación de atletas de alta competición, ya que favorece el rendimiento muscular y de todos los sistemas tisulares.
Vigorizar, revitalizar y desintoxicar.
Prevención de trombos.
Insuficiencia circulatoria periférica.
Lesiones de la piel, acné, quemaduras, eczemas, psoriasis, dermatitis, úlceras.
Reumatismo, artritis, artrosis.
Neuralgias.
Dolores postraumáticos.
Diabetes, hepatitis, várices.
Incrementa el sistema inmunológico, por lo tanto es importante en procesos inflamatorios e infecciosos.
La ozonoterapia es una opción terapéutica no de las menos importantes que puede emplearse sola o combinada entre otras con magnetoterapia.
Bibliografía
1) Tratado de oxigenoterapia. Dr. Pedro Belmez.
2) Best & Taylor “Bases fisiológicas de la práctica médica”.
3) Levy y Barach “The therapeutic use of oxygen in coronary trombosis”.
4) Houssay y Cols. “Fisiología Humana”.
5) Prof. Dr. Reggi José “Adaptación cardíaca al esfuerzo deportivo”.
6) Carrillo Ramón “Estado actual de la rehabilitación”.
7) Ischlonsky “Secreción interna y regenerativa”. |