Introducción
Dadas las controversias a las que nos enfrentamos diariamente en el momento de impartir un trabajo muscular, debemos tener en cuenta los fundamentos de cada posibilidad de actividad, y poder comprobar experimentalmente lo que se propone la teoría. Tanto las contracciones dinámicas como las estáticas tienen ventajas y desventajas a tener en cuenta en el momento de una rehabilitación, lo cual nos pone frente al compromiso de tomar una decisión, teniendo en cuenta cada uno de los factores que caracterizan al caso particular a tratar.
El objetivo de este trabajo de investigación es comparar los incrementos de la fuerza producidos por trabajos musculares realizado por medio de contracciones estáticas y dinámicas, las cuales deben ser confrontadas bajo condiciones similares.
Material y Método
Para este estudio fue seleccionada una población de 43 pacientes, 36 de los cuales eran de sexo femenino, y 7 de sexo masculino, con edades que oscilaron entre 42 y 66 años. Todos los participantes fueron divididos en dos grupos, el primero compuesto por 24 pacientes y el segundo formado por 19 pacientes.
Los participantes del grupo uno, realizaron contracciones estáticas con sus miembros superiores e inferiores izquierdos, y contracciones dinámicas con sus miembros superiores e inferiores derechos.
Los participantes del grupo dos, realizaron contracciones dinámicas con sus miembros superiores e inferiores izquierdos, y contracciones estáticas con sus miembros superiores e inferiores derechos.
La evaluación fue realizada para la extensión de ambas rodillas, con un ángulo de ciento ochenta grados. La fuerza fue medida durante no más de cinco segundos, con un peso que no pudiera ser mantenido en la angulación más del tiempo establecido.
El plan de trabajo consistió en ejercicios dinámicos y estáticos de treinta segundos de duración en la ejecución por serie, para ser repetido en tres series por sesión, en tres sesiones por semana en días alternos, durante doce semanas, con una carga equivalente al setenta y cinco por ciento de lo evaluado en forma estática, utilizándolo tanto en las contracciones dinámicas como en las estáticas.
El criterio de inclusión se basó en un rango de movilidad normal para todos los participantes, y la necesidad de que todos fuesen diestros, para evitar confusiones en los resultados. La división en dos grupos tiene la intención de poner bajo las mismas condiciones de trabajo, lado dominante (derecha para esta investigación) como al lado opuesto (izquierda en este caso).
Resultados
Los resultados luego de las 12 semanas de trabajo, fueron para el primer grupo, un incremento del 17% en la rodilla izquierda, un 14% en el codo izquierdo, un 21% en la rodilla derecha, y un 19% en el codo derecho.
Los resultados par el segundo grupo fueron, un incremento del 24% para la rodilla izquierda, un incremento del 18% para la rodilla derecha, y un incremento del 13% para el codo derecho.
Todos los valores expuestos son promedios del grupo evaluado, y no representan resultados individuales.
Discusión
El mayor incremento de la fuerza manifestado en el grupo que realizó las contracciones dinámicas, se debe en gran medida a la mayor estimulación de la coordinación intermuscular, producida esta por la adaptación de los reflejos.
Numerosos estudios muestran que la coordinación intermuscular, es el primer factor de aumento de la fuerza, seguido por la coordinación intramuscular, y por último la hipertrofia, que no prevalece antes de ocho a diez semanas (Costill, 1994).
En rehabilitación en general estamos frente a tiempos reducidos, por lo que podríamos deducir que en la mayoría de los casos nuestro trabajo sobre la fuerza, está básicamente relacionado con la mejora de la coordinación intermuscular.
Conclusión
El análisis de lo expuesto nos lleva a la conclusión de que la fuerza muscular se incrementa más con contracciones dinámicas que con contracciones estáticas, y teniendo en cuenta que las evaluaciones fueron realizadas en base a contracciones estáticas, lo que favorece a las mismas en lo que refiere a los resultados, debemos pensar que la brecha podría haber sido aun mayor a favor de las contracciones dinámicas. |