Resumen
La larga y permanente observación de neonatos e infantes, con una general tendencia a colocarlos en decúbito prono, me ha movido a discutir la validez de esa tendencia. En el trabajo se exponen las ventajas que se esgrimen y las inconvenientes que he encontrado, con la solución de usar la permanente alternancia de los decúbitos, con las consecuencias que ello traería en el desarrollo futuro del niño. Todo ello fundamentado en razones biomecánicas y psicomotrices.
Hacen ya 30 largos años, dentro de los 43 que llevo trabajando en el Hospital Gral. de Agudos 'Dr. J. M. Ramos Mejía", que decidí y encontré la orientación definida y definitiva que me guiaría el resto de mi vida profesional, y ello fue fruto de comenzar a observar recién nacidos, en internación conjunta (Sala de Obstetricia) o en la que se llamaba Nursery (hoy Unidad de Neonatología), esta última para niños de riesgo, como asimismo en la División Pediatría.
Aprovechemos a definir los riesgos, de suma utilidad para la estimulación precoz o temprana a instituir.
| RIESGO |
| Clase |
Biológico |
Psicológico |
Socio-Cultural |
| Tipo |
Probable |
Establecido |
Probable |
Establecido |
Probable |
Establecido |
| Causa |
Diversas |
Diversas |
Diversas |
La observación de los neonatos me confirmó dos cosas ya sabidas, que el recién nacido humano, es el ser más desvalido de la escala animal, pues no deambula ni es capaz de procurarse alimento solo, y su dependencia es total y absoluta; y lo difícil que es definir a un niño, sólo podemos decir que no es un adulto en envase pequeño, pues lo separa un intenso primer año de desarrollo neuro-psico-sociomotor.
El día de un recién nacido transcurre de la siguiente manera:
La alimentación se calcula así: 6 mamadas a 20 minutos cada una son dos horas y el "ensueño", es el estado de arrobamiento, o estar dormido con los ojos entreabiertos. Las otras dos horas son las que el niño permanece despierto y desarrolla su actividad visible, sobre todo motriz, con el notorio inconveniente da su observación, dado que se cumplen a lo largo de todo el día.
Hemos observado y lo seguimos haciendo, que preferentemente se ubica y mantiene al niño en decúbito prono; interrogados los neonatólogos y pediatras acerca del por que de ello, se nos han dado las siguientes razones:
1) Favorece una evolución más precoz del lactante.
2) Estimula el eructo.
3) Previene las zonas cutáneas dorsales de una sobrecarga. e impide la aparición de piodermitis en las zonas occipital, nucal y dorsal.
4) Es más apta para el desarrollo de las caderas y evita la aparición de luxaciones.
5) Cumple un importante papel en la profilaxis y tratamiento de falsas posturas especialmente de la columna vertebral.
Respuestas
1) En un niño de evolución promedio normal ¿Qué ventaja puede tener el aceleramiento de etapas?, y notoriamente se observa una musculatura dorsal fuerte con hiperlordosis en detrimento del desarrollo de los flexores de cabeza, músculos intercostales y cincha abdominal.
2) No puedo ni debo opinar sobre el tema, pues escapa a mis conocimientos e incumbencias como kinesiólogo - fisiatra. Pero en niños con lesión neurológica, al no poder elevar la cabeza los haría más susceptibles a los accidentes asfícticos.
3) Previene a las citadas zonas cutáneas en detrimento de zonas torácicas y faciales.
4) En este punto discrepamos absolutamente, pues el decúbito ventral por razón de gravedad y peso, aparte de mantener los MM.II. en flexión (por el hipertono dominante los primeros seis meses) los lleva a cierta rotación externa que favorecería la aparición de luxación de caderas (en niños Iógicamente predispuestos).
5) No estoy de acuerdo, pues no hay lógica en que la persistencia en determinado decúbito, prevenga posturas incorrectas, y en aquellos niños que tengan persistencia del reflejo tónico nucal asimétrico, se convertiría en francamente riesgoso, y limitar el uso aunque sea rudimentario de sus manos en las etapas del estadio sensoriomotor piagetiana, en las que va transcurriendo su desarrollo.
Conclusiones
Entendemos que la permanente y prologada permanencia en decúbito prono, es negativa pues pese a lo rudimentario de su visión, (ya que el primer nervio en mielinizarse es el vestibular) le limitamos el conocimiento del mundo y el incipiente reconocimiento de su propio cuerpo.
La solución es la permanente alternancia de los decúbitos, pues además de las ventajas predichas, el decúbito supino permite con mayor frecuencia la fijación de la mirada infantil en el óvalo facial materno, acompañada de la correspondiente motricidad manual propia de la etapa refleja y la de las reacciones circulares primarias después.
Por último, y si bien escapa a mi esfera de conocimiento y tratamiento, hay investigaciones hechas por los Dres. M. Roca Rivarola y A. Jenic (1994) del Hospital Italiano de Buenos Aires y de Guntheroth. W.G. y Spiers, P.Ss. de J. Am. Med. Ass. (1992) en las cuales se atribuye al sueño en decúbito ventral como responsable de la muerte súbita inexplicada del lactante.
Bibliografía
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CZERMAK.H.: Diskussionbemerkung. 10 Jahrestagung der Osterreichisehen
Gesselschaff für Kindemeikunde, Wien, 1972.
ILLINGWORTH,R. S.: El niño normal. México D.F., El Manual Moderno, 1991.
LAMOTE DE GRIGNON,C.: Neurología evolutiva, Barcelona, Salvat, 1980.
SAINT-ANNE DARGASSIES, C.: Desarrollo neurológico del recién nacido de término y prematuro. Buenos Aires, Editorial Medica Panamericana, 1977. |