Ya empieza a hablarse mucho de Osteopatía en nuestro país. Y no siempre lo que se dice corresponde a la verdad. Se van multiplicando los autoproclamados “osteópatas”, aparecen enseñanzas que sólo conservan el aspecto mecanicista u ortopédico (es decir, hacen hincapié en la técnica y no en la esencia: el concepto) o directamente no tienen nada que ver con la Osteopatía. Ya en la época de A. T. Still, su fundador, las enseñanzas y denominaciones fantasiosas eran una plaga: osteopatía, neuropatía, neurosteopatía, etc. Hoy conocemos aquí inventos tales como: Quirosteopatía, Osteopatía kinésica, Kinesiosteopatía...?! No hay nada nuevo bajo el sol...
En el mundo
Desde el 1º de julio de 1993, la Osteopatía, tolerada hasta entonces, está oficialmente reconocida por la ley británica, la cual da a los osteópatas un estatuto idéntico al de los odontólogos y los médicos.
Actualmente, la osteopatía esta reconocida oficialmente como profesión en Gran Bretaña, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelandia e Israel. Está por ser reconocida en Bélgica. Por otro lado, en los países del Norte europeo la ley permite su libre ejercicio, así como el de todas las medicinas no convencionales. Tolerada en los otros países (es el caso de la Argentina), está en vías de reconocimiento.
El 29 de mayo de 1997, en Bruselas, el Parlamento Europeo adoptó el informe COLLINS (sobre la base del informe LANNOYE), que solicita a la Comisión europea comprometerse en un proceso de reconocimiento de las medicinas no convencionales. Es ya un proceso en camino.
Actualmente, los verdaderos osteópatas argentinos provienen de las escuelas británicas controladas por el General Osteopathic Council (G.O.C.), francesas controladas por el Registre des Osteopathes de France (R.O.F.), canadienses controladas por el Registre des Ostéopathes du Quebec (R.O.Q.) o del Instituto Argentino de Osteopatía (creado en 1992), controlado por el Colegio Argentino de Osteópatas (C.A.O.).
Precisemos que el Registro Europeo de Osteópatas ha nombrado al Presidente del C.A.O. como su corresponsal oficial para la Argentina.
¿Osteopatía, qué es? ¿Qué es lo que puede curar?
Definición del Diccionario Médico de DORLAND (1957):
“La Osteopatía es un sistema de terapia fundado por A. T. Still y basado en la idea de que el cuerpo es capaz de fabricar sus propios remedios contra las enfermedades cuando sus relaciones estructurales son normales y cuando hay un buen medio ambiente y una buena nutrición”.
A. T. STILL enunciaba ya los tres grandes principios de la Osteopatía:
“Unidad del cuerpo” “La estructura gobierna la función” “El rol de la arteria es supremo”
La resultante es: un auto-mantenimiento, una auto-curación del cuerpo.
Estamos “magníficamente” bien hechos y la naturaleza lo ha previsto todo. Tenemos nuestro propio sistema de defensa contra los microbios: ¡respiramos millones cada día sin enfermarnos! Tenemos una regulación de nuestras funciones; si uno se hiere, una reparación tisular se pone en marcha (auto-curación), etc...
Para eso, hace falta que nuestras células reciban todo lo que necesitan para funcionar y regenerarse, y estén liberadas de sus desechos. En una palabra: hace falta que sangre, linfa y demás líquidos del organismo responsables de transportar materias y desechos, circulen libremente: “El rol de la arteria es supremo”.
Para eso, se necesita una integridad de nuestro sistema de regulación neurológica y hormonal y también de nuestra “carpintería” para conservar la libertad de movimiento de todos nuestros tejidos. “La estructura gobierna la función”.
Es el movimiento lo que permite renovarse a los líquidos que bañan nuestras células: solamente estrujando y aflojando una esponja se hace circular dentro de ella un agua nueva para limpiarla del jabón que contiene.
El osteópata se propone ajustar correctamente el esqueleto, los músculos, ligamentos, etc., del paciente, para que todos los “líquidos” fluyan normalmente. El se dedicara particularmente a la columna vertebral que es a la vez el pilar central de nuestra “carpintería” y una especie de “caño hueco” que contiene nuestros centros de mandos automáticos. (No mandamos a nuestro tubo digestivo. Eso se hace solo).
Todas las partes del cuerpo están relacionadas entre sí y eso confiere al humano su identidad, su especificidad: “Unidad del cuerpo”.
Estas relaciones están manejadas por los centros nerviosos ubicados en la columna vertebral. De ahí su importancia.
Tomemos el ejemplo del piano
La armonía de las notas depende de cada una de ellas. Si una sola nota falla, la armonía se rompe: hay que afinar el piano.
Así, en el ser humano, si una función (o un órgano) falla, la armonía se rompe y se traduce por diferentes signos clínicos (dolor, fatiga, tos, hipertensión...). Hacer desaparecer los signos clínicos por medio de remedios químicos no restablece la armonía del paciente.
Tomemos un ejemplo:
Usted se “agarra” una gripe. Para la Osteopatía, la causa principal no es el virus que Ud. respiró; su vecino respira el mismo aire que Ud. y no “se agarra” jamas la gripe, mientras que Ud. es su víctima en cada epidemia. Para la Osteopatía, la causa principal es la falla de su “coraza” por la cual la infección pudo penetrar; luego, el margen de reacción de su organismo, que permitió su desarrollo.
Tomemos otro ejemplo:
En el caso de un lumbago, calmar el dolor y la inflamación no es suficiente: también y sobre todo se debe restaurar una mejor mecánica vertebral para que las crisis no se produzcan más con simples y pequeños “falsos movimientos”. Una buena mecánica vertebral debe permitir una utilización normal de su columna vertebral, sin que Ud. esté obligado a prestar atención a todos sus actos o sus gestos.
La Osteopatía buscará el “punto débil”, reajustará su estructura para permitir a su organismo movilizarse contra el “agresor externo” y volver a encontrar el estado de salud y su armonía. Para hacer esto, procede por manipulaciones que siempre son suaves, no traumatizantes e indoloras. ¡La Osteopatía no es por eso una medicina-milagro que, de una vez, va a resolver todos sus problemas! Se necesita un promedio de 2 a 6 sesiones para obtener un buen equilibrio, que habrá que mantener luego mediante uno o dos consultas por año.
Después de un tratamiento osteopático, es necesario que Ud. se abstenga de todo tipo de trabajo penoso o esfuerzo durante algunos días, el tiempo de que sus músculos y sus ligamentos se adapten a su nueva posición. Es posible que Ud. tenga reacciones tales como fatiga, tironeos, contracturas, etc... Esto es totalmente normal y desaparece espontáneamente en algunos días. Si no es así, llame por teléfono a su Osteópata.
Pero como lo decía ya HIPOCRATES, seis siglos antes de J.C.: “No basta con prever la enfermedad para curarla, hay que enseñar la salud para conservarla”.
Esto supone que el paciente, por su parte, tome a su cargo su propia salud mediante una buena higiene alimenticia, una buena higiene respiratoria y hasta una buena higiene mental. No es posible describir aquí, en pocas lineas, esta higiene de vida, pero su Osteópata esta dispuesto a aconsejarlo y responder a sus preguntas.
¿Cuáles son las indicaciones de la Osteopatía?
La medicina alopática nos acostumbró a una nomenclatura tal como: gastritis, ciática, lumbalgia, etc. El abordaje osteopático es muy diferente del de la medicina clásica, y es por eso muy difícil describir, en los términos a los que Ud. está acostumbrado, cuáles son las indicaciones de la Osteopatía, puesto que la Osteopatía no se esfuerza en curar una enfermedad, sino de restaurar el mejor esqueleto posible y la mejor circulación sanguínea: en una palabra, el mejor terreno posible para que el cuerpo reencuentre, en sí y por sí mismo, el estado de salud, cualquiera sea la enfermedad que se presente.
1. Indicaciones mecánicas:
El aspecto mecánico de la Osteopatía es el más conocido y atrae a la gran mayoría de los consultantes en Osteopatía. Como la Osteopatía reajusta huesos, músculos y ligamentos, está por supuesto perfectamente indicada, por ese hecho, en los tratamientos de afecciones mecánicas:
- Columna vertebral:
Dolores y disfunciones, con o sin irradiaciones, tales como: ciáticas, cruralgias, lumbalgias, lumbo-ciática, neuralgias intercostales, dorsalgias, cervicalgias, neuralgias cérvicobraquiales, tortícolis, etc.
- Miembros:
Dolores y disfunciones de todas las articulaciones tales como: esguinces, tendinitis, bloqueos, “reumatismos”, etc.
- Cráneo:
Dolores y disfunciones tales como: dolores de cabeza, migrañas, ciertas afecciones de tipo ortodóntico y de la mandíbula, neuralgias faciales, ciertas disfunciones de los ojos, sinusitis, afecciones craneales de los niños pequeños relacionadas con el parto, etc.
- Vísceras:
Las vísceras, como todos los órganos de nuestro cuerpo, se mueven y pueden por lo tanto “bloquearse”. Sus movimientos dependen de ellas mismas y de las estructuras musculares o membranosas adyacentes. ¡Se demostró que un riñón recorre unos 600 metros por día en su cavidad’ Si sólo recorre 300 metros, funcionará menos y hay riesgos de que la enfermedad se instale.
Cuando una lámpara eléctrica no se enciende, el problema puede provenir a veces del interruptor (la columna vertebral) o bien de la lámpara misma (en este caso las vísceras).
Así, problemas tales como ataques de hígado, disfunción de la vesícula biliar, gastritis, colitis, diarrea, estreñimiento, cistitis, ciertas formas de esterilidad y problemas ligados al ciclo menstrual pueden ser controlados por la Osteopatía.
2. Indicaciones generales:
Hemos visto que para tener una buena salud es necesaria una integridad de nuestro sistema de regulación neurológica, de nuestro sistema hormonal, circulatorio, y de nuestra “carpintería”. Las indicaciones generales serán pues: “perturbaciones funcionales”, es decir, todo lo que funciona mal.
Se trata de favorecer las reacciones normales del organismo, es decir, favorecer nuestras posibilidades de auto-curación, de autoreparación: “La naturaleza es su propio reparador y su propio farmacéutico”.
Mientras es posible restaurar el estado de salud, las afecciones, cualesquiera sean, son del resorte de la Osteopatía. Sin embargo, existe un límite al campo de acción de la Osteopatía: si la enfermedad llegó a un estadio tal que acarrea lesiones anatómicas graves, estamos entonces en un punto de “no retorno”. En este caso, “la Dama Naturaleza”, aunque ayudada por la Osteopatía, queda superada.
Las contraindicaciones
El campo de acción de la Osteopatía es, como acabamos de verlo, la medicina funcional. Lo cual excluye todas las lesiones anatómicas graves, pero también todas las urgencias médicas. En estos casos, no se trata de buscar el “punto débil” que permitió la instalación de la enfermedad, sino de responder a lo más urgente, pues en estos casos la afección ya no puede ser combatida únicamente por las defensas del organismo. El organismo tiene entonces necesidad de una “ayuda exterior” para que luche (en su lugar) contra el agresor, o restablezca sus equilibrios demasiado perturbados...
Fuera de estos casos extremos, la Osteopatía nos permite reencontrar el estado de salud (sin temor de efectos secundarios indeseados).
La enseñanza de la Osteopatía
La Osteopatía no es una especialidad. Es una profesión. Ya en la época de Still se planteó el dilema. La eficacia de la Osteopatía reside en su concepto de la integralidad del cuerpo, en el conocimiento de las innumerables interacciones que se manifiestan en el ser humano. Las técnicas son las herramientas del osteópata. Este las puede modificar, adaptar en función de las necesidades de su paciente. Lo que produce una sinfonía no es la técnica del músico, ni la calidad de los instrumentos: es el concepto que el músico tiene del conjunto de la obra. Así lo entendió el Parlamento Europeo al recomendar a los Estados de la Comunidad Europea el reconocimiento de las medicinas no-convencionales. Así le entendió el parlamento británico al votar en 1993 el “Osteopaths’ Act” que reconoce la Osteopatía como profesión independiente, de la misma manera que la Medicina, la Odontología, la Fisioterapia. Así lo entiende el gobierno belga al proponer la ley Colla, que crea la profesión de osteópata.
Ya lo decía Still: Si sacamos el concepto de la Osteopatía, sólo queda la técnica, es decir que no se sale más de la ortopedia. Los múltiples intentos en el mundo de asimilación de la Osteopatía a la Medicina o a la Fisioterapia (o Kinesiología) han dado siempre el mismo resultado: se ha perdido la Osteopatía. Por eso, la enseñanza del Instituto Argentino incluye más de 2000 horas de formación teórica y práctica (sin contar la tesis que debe ser presentada al final de la carrera ante un jurado internacional para la obtención del diploma de Osteópata (D.O.))
La salud necesita profesionales competentes en todas las disciplinas: Medicina, Kinesiología, Odontología, Osteopatía. La colaboración entre todos es el mejor servicio que podemos brindar a nuestros pacientes. |